Acometen trabajos de conservación y mantenimiento en los principales enclaves patrimoniales de la ciudad

Pontevedra
03 de junio 2026

Se desarrollaron distintas actuaciones en enclaves tan significativos como los restos de la antigua muralla del Campiño o los hallazgos en la plaza de Valentín García Escudero

Traballos de consolidación dos achados arqueolóxicos de Santa María Concello de Pontevedra

Con la llegada de los meses de mayor afluencia de visitantes, los espacios arqueológicos al aire libre de Pontevedra ya están preparados para recibir a quien quiera descubrir una parte de la historia de la ciudad.

En las últimas semanas se desarrollaron distintas actuaciones de conservación y mantenimiento en enclaves tan significativos como los restos de la antigua muralla del Campiño de Santa María o los hallazgos arqueológicos situados en la plaza de Valentín García Escudero, al pie del Puente del Burgo.

Aunque muchas veces pasan desapercibidos, estos trabajos son fundamentales para garantizar que los vestigios del pasado se conserven en buenas condiciones.

Las tareas incluyeron la limpieza general de los espacios, la retirada de hierbas y vegetación que crece entre los restos arqueológicos, la eliminación de pintadas en la señalización y el acondicionamiento del mobiliario urbano que acompaña estos conjuntos patrimoniales.

Pero no todo fue cuestión de escobas y desbrozadoras, ya que en el entorno del Campiño y de la Basílica de Santa María también se acometió una actuación paisajística que transformó la imagen de la zona baja del recinto.

Se retiraron alrededor de 300 metros cuadrados de agapantos para crear una nueva pradera natural, una solución más adecuada para la protección y conservación de los restos arqueológicos existentes.

Entre todas las intervenciones realizadas, una de las más minuciosas fue la limpieza de la vegetación que crecía entre las piedras de la antigua muralla.

En este caso, los operarios tuvieron que actuar prácticamente piedra a piedra, empleando sólo herramientas manuales como tijeras y "fouciños" para evitar dañar los morteros históricos que mantienen unidas las estructuras. La maquinaria se utilizó únicamente en las zonas periféricas, alejadas de los elementos patrimoniales más sensibles.

Este tipo de actuaciones forman parte de un programa de conservación que se desarrolla durante todo el año.

Desde el Concello recalcan que, además de las intervenciones más intensivas en determinadas épocas, se realizan revisiones periódicas para detectar a tiempo la aparición de vegetación u otros elementos que puedan afectar a la imagen o al estado de conservación de los yacimientos.