A partir de hoy martes, 1 de julio, los trabajadores y trabajadoras del sector de la construcción en la provincia de Pontevedra comienzan a aplicar una medida pionera en Galicia: la jornada continuada de verano.
Esta iniciativa, que se extenderá hasta el 31 de agosto, fue impulsada por el sindicato nacionalista CIG, mayoritario en el sector en la provincia, y busca principalmente proteger la salud laboral durante los meses de más calor.
La medida, incluida en el convenio colectivo provincial, convierte a Pontevedra en la única provincia gallega donde los trabajadores de la construcción pueden beneficiarse de esta mejora en sus condiciones laborales.
Según informa el sindicato, esta conquista es fruto de más de un año de movilizaciones y negociaciones.
Fuentes de la CIG explican que no se trata solo de proteger a los trabajadores frente al estrés térmico propio del verano, sino también de favorecer la conciliación de la vida laboral y personal en un sector especialmente exigente, destacando el carácter integral de esta medida de bienestar laboral.
El sindicato nacionalista no quiere quedarse aquí y ya anuncia su intención de extender esta y otras mejoras al ámbito gallego.
Su propuesta pasa por la creación de un convenio marco gallego de la construcción que permita decidir desde Galicia las condiciones laborales del sector, sin imposiciones ni tutelas ajenas.
Desde la CIG subrayan que desean un convenio gallego que les dé capacidad de decisión en su país, y que no les venga marcado desde Madrid, considerando inadmisible que mientras en Pontevedra se consiguió esta mejora, en las otras provincias gallegas los trabajadores continúen sin esta medida por carecer de un convenio propio o estar vinculados al estatal.