La COVID-19 ha cambiado los hábitos de vida de los ciudadanos en muchos sentidos, no solo en las tareas más cotidianas. Cada vez son más las personas que miran hacia el rural para recuperar un estilo de vida más saludable. Así lo acreditan los datos del propio sector.
Desde el Colegio de Arquitectos de Pontevedra explican que en las últimas semanas "se han disparado" las consultas para la rehabilitación de viviendas ya existentes en el rural o los que se dirigen a ellos con vistas a comprar una residencia en estas zonas.
Este tipo de proyectos, según Anselmo Villanueva y María Pierres, presidente y secretaria de los arquitectos pontevedreses respectivamente, están "salvando" de alguna manera la actividad del sector, muy afectada por la pandemia sanitaria del coronavirus.
"Nos hemos quedado con apenas un 10% del volumen de trabajo que teníamos", asegura Pierres, que afirma que estos datos no se registraban "desde los años más duros de la crisis". Son precisamente estas obras de rehabilitación las que les mantienen a flote.
Los representantes del Colegio de Arquitectos de Pontevedra entienden que "esta dinámica seguirá" en los próximos meses, ya que las obras de vivienda nueva "se están retrayendo", lo que genera en los profesionales "más miedo de cara al año que viene".
Esta reflexión la realizaron durante la firma del convenio con el Concello de Pontevedra para mejorar la interoperatividad entre ambos organismos en la concesión de las licencias, conectando sus plataformas electrónicas para agilizar la tramitación de expedientes.
"Es un paso enorme para los ciudadanos y para los profesionales", ha señalado Villanueva, que junto al alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, ha rubricado este acuerdo que busca ser un "revulsivo" para que se agilicen las licencias de construcción o rehabilitación.
Pontevedra es, después de Vigo y Lugo, la tercera ciudad gallega que alcanza un acuerdo similar con los arquitectos que, a partir de ahora, colgarán sus proyectos en la plataforma para que los técnicos municipales los consulten, reduciendo las "suspicacias" según el presidente del colegio pontevedrés.