El Concello de Sanxenxo ha puesto en marcha un plan de ejecución subsidiaria para derribar cuatro edificaciones abandonadas que deterioran la imagen del municipio y generan problemas de salubridad y seguridad.
Tres de estos inmuebles tienen licencias de construcción caducadas, mientras que el cuarto ha sido declarado oficialmente en estado de ruina.
La Concejalía de Planificación Urbanística y Vivienda, bajo la dirección de María Deza, ya ha encargado los proyectos técnicos necesarios para proceder con las demoliciones después de que los propietarios ignoraran reiteradamente los requerimientos municipales y las multas coercitivas impuestas durante los últimos tres años.
El proceso de derribo se encuentra en fase avanzada para dos de las edificaciones: una ubicada entre la Rúa Progreso y Rúa Cesteiros (declarada en ruina) y otra en Rúa Progreso, cerca de la rotonda de Arnelas.

Para las otras dos estructuras situadas en Fonte de Ons (Noalla), un edificio de dos sótanos con varias plantas y otro proyecto de 32 viviendas, el procedimiento será más complejo y podría extenderse en el tiempo, según el Concello.

Esta iniciativa forma parte de una campaña más amplia iniciada hace tres años por el gobierno local contra el feísmo urbanístico, que identificó hasta diez inmuebles inacabados distribuidos por el municipio.
Algunos propietarios ya procedieron voluntariamente a la demolición, como ocurrió con una edificación destinada a hostal en Montalvo, mientras que otros iniciaron procesos de legalización para evitar el derribo.
Todos los costes generados por estas demoliciones subsidiarias serán repercutidos a los propietarios de los inmuebles.
