El Concello de Pontevedra está decidido a reclamar a la ONCE el cumplimiento del convenio firmado hace ocho años. El concejal de Urbanismo, Antón Louro, ha enviado un requerimiento al organismo para que en un plazo de tres meses "pase a cumprir o acordado". En caso contrario, el gobierno municipal estudiará las fórmulas administrativas y legales oportunas para "ver o futuro que ten" este convenio.
Antón Louro, que apuntó que el Concello "está cumprindo plenamente" este convenio, recordó que el gobierno municipal ha optado en este asunto por trabajar en el "campo de boa vontade", especialmente ante la complicada situación económica por la que atraviesa el país. En este sentido, reiteró que pondrán todo lo necesario por su parte para mantener este acuerdo, pero avisa a la ONCE que "non estamos por regalar nada".
El edil socialista recordó que, en virtud de ese convenio, la ONCE vería recalificado sus actuales terrenos en Campolongo, de los cuales 28.000 metros cuadrados se destinarían a la construcción de 288 viviendas. El organismo se comprometía a urbanizar toda la finca y crear nuevos viales para mejorar la movilidad en el ámbito de Fernández Ladreda y la avenida de Vigo y "non moveron nin unha palada de terra", lamenta Louro.
Además, el Concello -que se quedó con la antigua residencia para destinarla a usos sociales- cedió a la ONCE una parcela de 5.000 metros cuadrados en la unidad de actuación 18, comprendida entre Eduardo Pondal, 12 de noviembre y Joaquín Costa, para la construcción de su nuevo centro de recursos educativos y un aparcamiento subterráneo. El responsable de Urbanismo afirmó que, al final, "nin unha cousa nin outra".
CRÍTICAS DEL PARTIDO POPULAR
Para el Partido Popular, este convenio con la ONCE es un nuevo "fracaso" del gobierno municipal. Los concejales Pablo Fernández y Ricardo Aguilar denunciaron que, después de nueve años de gestión, este asunto sin resolverse y con el "agravante" de los 200.000 euros invertidos en la rehabilitación de la antigua residencia para convertirla en un centro social para colectivos de la zona sur de la ciudad.
Entienden que este convenio "vuelve a evidenciar las disputas" entre los socios de gobierno, ya que mientras el BNG "promete locales" a diferentes colectivos, el PSdeG-PSOE "tira de la cuerda hacia otro lado y amenaza con la resolución del contrato". Para los populares queda claro que los dos socios del bipartito "no hablan entre ellos", una consecuencia, señalaron, de tener un gobierno de dos partidos "que no se entienden".