El edificio en el que se asienta la Subdelegación de Defensa en Pontevedra, situado en el Paseo de Cervantes, cumple "a la perfección" las funciones necesarias para sus actividades. Así justifica el ministerio su negativa a tramitar su cesión para reconvertirlo en escuela infantil.
Defensa recuerda que, por ese mismo motivo, el inmueble no fue incluido en su plan de racionalización de infraestructuras. Además, asegura que el coste anual de mantenimiento "se ajusta a lo presupuestado" y es muy similar al resto de delegaciones.
Es la respuesta del Gobierno a la iniciativa presentada por las diputadas de En Marea, Yolanda Díaz y Ángela Rodríguez, que solicitaban el traslado de la actividad de la subdelegación a otra sede gubernamental y destinar este edificio, de 1.836 metros cuadrados construidos, a paliar el déficit de plazas que hay en Pontevedra en materia de escuelas infantiles.
Marea lamenta que el Estado "dificulte" que Pontevedra tenga una escuela de estas características en el centro de la ciudad, que ayude a reducir el "elevado" porcentaje de niños que se quedan sin plaza, cifrado en 518 de las 1.005 peticiones, según el partido.
El edificio, obra de Alejandro Sesmero, se construyó en 1877 para Grupo Escolar y fue adquirido definitivamente por el Ejército en 1956.
Es la única sede provincial que Defensa, señalan desde Marea, decidió no cerrar "contrariamente a lo que hizo en el resto de las capitales gallegas", en donde se integró en otros edificios "a un menor coste para la administración".
La decisión de Defensa, reconoce Marea, "dificulta" que la propuesta aprobada en el pleno municipal, con el apoyo de todos los grupos salvo el PP que se abstuvo, "pueda ser una realidad".