La CIG-Ensino presentó una denuncia ante la Inspección de Trabajo por la situación de la Escuela de Educación Infantil (EEI) Crespo Rivas de Pontevedra, que, según el sindicato, continúa funcionando sin calefacción a 11 de diciembre.
La organización sindical acusa a la Consellaría de Educación de "inacción" tras dos meses de reclamaciones de la comunidad educativa.
Según explicó Xacobe Rodríguez, secretario comarcal de la CIG-Ensino, el centro carece de calefacción desde octubre, coincidiendo con las obras de ampliación y mejora promovidas por la Consellaría de Educación. Estos trabajos, que fueron anunciados y visitados por diversos responsables del departamento, incluido el conselleiro, dejaron el edificio sin sistema de calefacción y, según el sindicato, la situación se mantiene sin solución a pesar de las numerosas advertencias.
La CIG-Ensino asegura que tanto profesorado como alumnado, cerca de 200 niños de 3 a 5 años, están dando clase en condiciones "que no cumplen los mínimos de temperatura exigidos".
El sindicato afirma que este lunes se registraron temperaturas inferiores a los 14 grados dentro de las aulas y critica que la única medida adoptada por la administración fuera la cesión de pequeños radiadores de aceite, "que por supuesto no sirven para quecer espacios tan grandes como un aula".
Rodríguez señala que se remitieron escritos, notas de prensa y diferentes comunicaciones a la Consellería, pero que la única respuesta recibida fue una petición de "paciencia".
"Non podemos consentir que mentres se lles enche a boca de frases grandilocuentes sobre o ensino público teñan aos mais pequenos nesta situación", afirma Xacobe Rodríguez.
Ante esta situación, el sindicato decidió recurrir a la Inspección de Trabajo para reclamar una intervención que obligue a adoptar medidas urgentes.
La CIG-Ensino exige la puesta en marcha inmediata de la calefacción y advierte de que las condiciones actuales "impiden un desarrollo normal de la actividad docente" y ponen en riesgo el bienestar del alumnado más joven.