"Estamos sen palabras", afirma José Luis López, presidente de la Comunidade de Montes de Vilaboa tras comprobar la desaparición de las vallas que se instalaron hace menos de un año para proteger la Mámoa do Rei, situada en las proximidades del Lago de Castiñeiras.
Tanto el Concello de Vilaboa como la Comunidade de Montes de San Martiño de Vilaboa consideran que se trata de un robo de una estructura de protección dentro de un proyecto destinado a conservar y señalizar los bienes patrimoniales de Chan de Castiñeiras.
Denuncian que el vallado protegía a la Mámoa do Rei en un espacio de 115 metros cuadrados y que los asaltantes también intentaron arrancar el panel informativo de este elemento patrimonial. César Poza, alcalde de Vilaboa, recuerda que tanto el Concello como los comuneros han realizado un esfuerzo muy grande para poner en valor este espacio y lamenta que haya gente que menosprecie este trabajo y que atente contra la historia del municipio.
Los comuneros habían contado con una subvención por parte de la Deputación para afrontar el proyecto, que incluía la creación y señalización del Roteiro das Mámoas, pero también tuvieron que realizar un importante desembolso económico para que la cooperativa Árbore Arqueoloxía e Restauración revalorizase los bienes patrimoniales con esta obra de conservación.
La Mámoa do Rei es el túmulo mejor conservado de esta necrópolis megalítica de Chan de Castiñeiras en el que se encuentran siete mámoas. Cuenta con grandes dimensiones, de hasta 25 metros de diámetro por más de dos metros de altura, con un anillo perimetral de piedra que delimita el montículo, potegido por una coraza de piedras de tamaño medio. En el centro permanece un dolmen de corredor. Después de años de abandono, en el verano de 2001, una intervención arqueológica permitió reconstruir este monumento.
Desde la Guardia Civil señalan que todavía no se ha interpuesto una denuncia por estos hechos.