La Policía Local de Poio detuvo en la tarde del lunes a un vecino del municipio, que responde a las iniciales A. J. G., como presunto responsable de un robo con intimidación perpetrado el pasado 11 de febrero en las inmediaciones de la avenida de A Barca. La víctima fue un menor a quien le fue sustraído su teléfono móvil.
En el momento en el que se produjeron estos hechos, el joven iba caminando solo cuando al llegar a la altura del cruce entre las calles Peirao y la avenida, fue interceptado por el detenido que aprovechó su superioridad física para quitarle el dispositivo.
Posteriormente, el menor y su padre proporcionaron a las autoridades una descripción del asaltante que sirvió para localizarlo ese mismo día. Según los investigadores, se trata de un hombre de 20 años que cuenta con un amplio historial delictivo por este tipo de asaltos.
Las diligencias ya fueron trasladadas al Juzgado correspondiente para que se abra el procedimiento penal.