Detenido por agredir a su novia y amenazar a su abuela con una pistola

Pontevedra
07 de junio 2013

Varios transeúntes alertaron a la Policía Local de que un hombre estaba agrediendo a una mujer en plena calle. Los agentes se dirigieron a la casa y, en su presencia, la pareja se enzarzó en una pelea con golpes y empujones. Ella se negó a denunciar y recibir asistencia sanitaria. La abuela de la chica acabó confesando que era víctima de amenazas

La Policía Local ha detenido a un vecino de Pontevedra de 28 años por presuntamente agredir a su novia en plena calle, amenazar a la abuela de la chica con una pistola y por resistirse a identificarse y ser detenido por los agentes municipales. 

Según ha informado la Policía Local, la detención se produjo sobre las 13.30 horas del martes 4 de junio. Una patrulla que realizaba tareas de prevención de la seguridad ciudadana por el centro de la ciudad fue abordada por varios transeúntes que le indicaron que acababan de ver a un hombre agrediendo a una mujer

Los viandantes relataron a los policías que el supuesto agresor era un varón corpulento y sin pelo y había agredido a su pareja por la calle hasta que ambos se metieron en el portal del edificio en el que residen en el sexto piso. 

Los agentes se dirigieron al domicilio de la pareja y se encontraron con que la puerta estaba abierta y se escuchaban gritos de una mujer en el interior. Entraron en la casa y se cruzaron con la abuela de la presunta víctima para, inmediatamente, ver a la chica salir llorando de una habitación y dirigirse a un cuarto de baño. 

Los policías locales escucharon gritos dentro de la casa y, poco después, presenciar una pelea entre la pareja

En ese momento salió de la misma habitación el supuesto agresor, con el torso desnudo y visiblemente alterado. Cuando vio a los agentes, les indicó que abandonasen su vivienda. Inmediatamente después, la chica salió del cuarto de baño y se enzarzó en una pelea con el hombre en la que se dieron golpes y empujones hasta que los policías les separaron. 

En ese momento, la chica relató a los agentes que había bajado a un bar cercano a buscar a su pareja y empezaron una discusión, pero negó que fuese agredida y rechazó presentar una denuncia. Los agentes observaron que presentaba un hematoma en el pómulo izquierdo y solicitaron la presencia de una ambulancia, pero la chica rechazó recibir asistencia sanitaria.

Mientras todo esto sucedía el supuesto agresor se puso violento, relató a los policías que no había pasado nada y volvió a instarlos a abandonar su vivienda. Los policías le pidieron que se identificaran, pero se negó y, cuando intentaron detenerle, opuso resistencia. Finalmente, fue trasladado a la Comisaría de la Policía Nacional. 

Un agente de la Policía Local se quedó en la casa en la que había sucedido todo y se entrevistó con la abuela de la chica. ÿsta le relató que el detenido la había amenazado con una pistola que escondía en un cajón en su habitación. La citada arma fue localizada por la Policía Local y resultó ser una pistola simulada de balines. Además, los agentes encontraron en el portal del edificio un martillo y la camiseta del presunto agresor.