Detenido por atentado a un policía tras protagonizar incidentes aparentemente borracho en dos bares

Pontevedra
25 de enero 2024

Durante la tarde del miércoles hubo varias llamadas desde Blanco alertando de que un hombre aparentemente borracho estaba generando revuelo en los locales. Una camarera explica que le pidió un beso y un abrazo y le tocó el culo y ella le paró los pies. "Lo puse en su sitio y ya está", explica

Patrulla de la Policía Nacional Mónica Patxot

La Policía Nacional de Pontevedra ha detenido por un delito de atentado a agente de la autoridad a un hombre que en la tarde del miércoles llegó presuntamente borracho a dos bares de la calle Blanco Porto, protagonizó diversos incidentes y acabó pegando a un policía.

Fuentes policiales confirman que durante la tarde del miércoles recibieron varias llamadas de locales de esta calle alertando de que un hombre aparentemente borracho estaba generando revuelo en los locales y varias patrullas policiales se desplazaron a la zona. 

A la llegada de los agentes, este hombre se enfrentó a ellos y acabó agrediendo a uno de los policías en un hombro. Además, según fuentes de la Comisaría de la Policía Nacional, cuando quisieron reducirlo, también acabó dando patadas y cabezazos a un coche patrulla. Finalmente, fue detenido por atentado. 

La camarera de uno de los bares explicó a PontevedraViva que todo empezó en su local. El hombre llegó, se sentó en la mesa y pidió un chupito. Se lo sirvió, pero luego vio que se estaba tambaleando y decidió no servirle más alcohol. 

Esta mujer explica que fue "un percance sin más que pasa cualquier día en cualquier bar". A esta trabajadora le pidió un beso y un abrazo y le tocó el culo, y ella le paró los pies. "Lo puse en su sitio y ya está", explica, asegurando que nadie tuvo que defenderla. "Me defendí solita".

Según explicó, "hizo un mal gesto, un gesto feo, que ninguna mujer tiene que aguantar, ni ningún hombre tampoco" y por eso le plantó clara. "No lo disculpo ni mucho menos, pero que no se exagere", pidió. Añadió que, cuando le paró los pies y le pidió que se fuera, lo hizo. 

"Le dije: no me toques, respeta mi espacio", recuerda esta mujer en conversación telefónica con este periódico. Y el hombre lo hizo. 

El incidente fue a más cuando un cliente se metió en medio y este hombre acabó sentándose en la terraza en el asiento de otra persona, de modo que se inició una discusión en la que se vieron implicadas varias personas más, algunas vinculadas al bar situado al lado, en la misma calle. 

A continuación, fue al local contiguo y, estando allí, llegó la Policía y se enfrentó a ellos.