46 años tiene el último detenido en Pontevedra por violencia de género. Se trata de un hombre que, según testigos presenciales, agredió a su expareja en el interior de un local de copas del centro histórico, situado en las inmediaciones del crucero de las Cinco Calles.
Agentes de la Policía Local acudieron al lugar de los hechos tras recibir una llamada, a las tres de la madrugada de este sábado 14 de enero, de una persona que denunciaba haber presenciado esta agresión. De forma inmediata, se desplazaron varias patrullas.
Al llegar, la víctima se encontraba en el exterior del local y estaba acompañada de varias personas. Una de ellas, la que había llamado a la policía, explicó que cuando estaban en el interior del establecimiento, el hombre empujó y golpeó violentamente a la mujer, dándole además múltiples patadas.
Esta agresión provocó un altercado entre varios de los clientes del bar, que se interpusieron entre la pareja para evitar que el hombre siguiera pegándola. Además, los testigos aseguraron que antes de esta agresión, la expareja de la mujer la miraba de forma desafiante y llegó a empujarla en varias ocasiones.
La mujer, a pesar de no querer presentar denuncia, corroboró lo dicho por los testigos y reconoció que había sido agredida por su expareja.
Los agentes localizaron al agresor aún en el interior del bar y, tras identificarlo, fue detenido por un presunto delito de violencia de género y llevado a dependencias policiales para su puesta a disposición judicial.
La Policía Local pone énfasis en la importancia de la intervención ciudadana en la lucha contra la violencia de género. "No estamos frente a un problema de pareja sino frente a un problema de todas y todos", aseguran en un comunicado.
Por ello, le dan las gracias a las personas que alertan a la Policía de lo que está sucediendo, lo que les permite intervenir e incluso intervienen de una manera directa para impedir las agresiones. La solidaridad y la colaboración ciudadana son determinantes, subrayan.
"No estamos frente a un problema de pareja si no frente a un problema de todas y todos"
Las ultimas detenciones practicadas por la Policía Local de Pontevedra en relación con la violencia de género comparten un común denominador: los vecinos, cuando se producen en domicilios particulares, y los ciudadanos en general cuando se suceden en espacios públicos, actuaron, mostrando la creciente sensibilización y rechazo social respecto a este tipo de delitos
En los delitos de violencia doméstica y especialmente en los de violencia de género concurren circunstancias muy especiales: relaciones afectivas, ambiente de miedo, convivencia en el mismo domicilio... que deja a las víctimas desprotegidas, en las manos del delincuente. Todo eso explica la dificultad que en muchos casos tienen las víctimas para denunciar y hacer frente por sí mismas a esta situación.