La Policía Local de Pontevedra detuvo a un hombre de 51 años acusado de dedicarse a la venta de substancias estupefacientes en las inmediaciones del comedor social de San Francisco.
La intervención se produjo el pasado miércoles 17, alrededor de las 12.15 horas, en la Travesía Aduana y puso fin a una investigación iniciada tras las reiteradas quejas y avisos vecinales sobre posibles actividades relacionadas con el tráfico de drogas en la zona.
Según informó la Policía Local, los agentes habían establecido en los días previos un operativo de vigilancia específico para comprobar los hechos denunciados. Durante ese período, observaron varias transacciones supuestamente vinculadas a la venta de drogas, logrando identificar a las personas implicadas e intervenir las substancias adquiridas.
En el momento del arresto, los policías encontraron en poder del sospechoso distintas cantidades de droga preparadas para su distribución. Entre el material incautado figuraban dosis de cocaína, heroína, hachís y cocaína base o "crack", así como dinero en efectivo en billetes de pequeño valor y diversos útiles empleados habitualmente para la preparación y comercialización de estas substancias.
La investigación permitió también recuperar varias dosis de cocaína que habían sido adquiridas por diferentes compradores, a los que igualmente se les intervinieron utensilios destinados al consumo.
Las fuentes policiales destacan que el caso reviste una especial importancia por la localización en la que presuntamente se desarrollaba la actividad.
El comedor de San Francisco atiende diariamente a personas en situación de vulnerabilidad social y es también un espacio frecuentado por menores, circunstancia que incrementa la preocupación por las consecuencias de este tipo de conductas.
El hombre arrestado contaba además con antecedentes por hechos semejantes, ya que había sido detenido anteriormente, cuando menos en dos ocasiones, por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Tras pasar la disposición judicial, el juzgado acordó su puesta en libertad con cargos.
Sin embargo, su relación con la Policía Local no remató ahí. Horas después de su excarcelación, una patrulla lo interceptó mientras circulaba en un patinete eléctrico. Al someterlo a las probas correspondientes, los agentes detectaron la presencia de drogas en su organismo, por lo que fue denunciado administrativamente por conducir bajo los efectos de estas substancias.