La Policía Local de Pontevedra se desplazó el pasado 7 de abril, alrededor de las 2 horas de la madrugada, a un domicilio particular en el que se escuchaba una fuerte discusión familiar. Al llegar al lugar, constataron los fuertes ruidos y golpes que se oían, llamaron varias veces a la puerta y después de que un hombre la abriese procedieron a su detención.
Esta persona tenía las manos cubiertas de sangre y alegó a los agentes que había tenido una discusión con su madre. En el interior de la vivienda, los policías observaron sangre en diversos puntos y, en el suelo del pasillo, hallaron a la madre, de 69 años de edad, del detenido.
La mujer estaba cubierta por diversas prendas de ropa y presentaba fuertes golpes en la cara y en la caneza. Después de requerir los servicios de una ambulancia, la víctima manifestó que había sido agredida por su hijo, quien la había golpeado con un objeto en cabeza, le tiró del pelo, arrastrándola y arrojándola al suelo. Afirmó además que era la tercera vez que sufría este tipo de agresiones.
Ante estos hechos, los agentes de la Policía Local procedieron a la detención de este varón de 32 años por un presunto delito de violencia doméstica para su disposición ante la autoridad judicial.