La investigación policial sobre la pelea registrada hace una semana en la Plaza de Barcelos, en la que tres jóvenes de origen magrebí fueron apuñalados, sigue avanzando.
La Policía Nacional ha detenido en las últimas horas a una sexta persona implicada en esta reyerta. Se trata, según ha podido saber PontevedraViva, de otro joven de nacionalidad colombiana con edad similar a los otros arrestados, entre 20 y 25 años.
Esta tarde la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3 ha acordado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, del detenido. Investigado por lesiones agravadas y homicidio en grado de tentativa, según ha informado el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
A raíz de las declaraciones de los detenidos en sede judicial, los investigadores han podido determinar la implicación en los hechos de este sexto joven que, tras ser identificado, ha sido detenido en Pontevedra a última hora de la tarde del martes.
Hasta ahora eran cinco los agresores identificados por apuñalar a las tres víctimas, los cuatro detenidos tras la pelea y una quinta persona a la que la Policía Nacional sigue buscando.
Fuentes de la investigación confirman a este periódico que los agentes siguen tras la pista del fugado pero, por el momento, no se ha podido determinar en dónde se encuentra.
Este avance en la investigación llega después de que el pasado lunes los investigadores policiales hayan regresado al escenario de esta violenta reyerta por mandato de la jueza del Juzgado de Instrucción número 3 de Pontevedra.
La magistrada ordenó buscar por la zona más armas, especialmente cuchillos, que pudiesen haberse empleado en la pelea. Todo apunta a que, tras lo revelado en sede judicial, los agentes han podido encontrar más pruebas e indicios que aclaren lo sucedido.
La situación de los detenidos, por su parte, no ha cambiado. Dos de ellos se encuentran ya en prisión, a donde les envió la jueza tras comparecer en sede judicial, investigados por los delitos de lesiones agravadas y homicidio en grado de tentativa.
A los dos implicados que han quedado en libertad la jueza les ha impuesto comparecencias periódicas en el juzgado, retirada del pasaporte y prohibición de salida del territorio nacional. Tampoco podrán aproximarse a las tres víctimas ni comunicarse con ellas.