Portonovo se convirtió en la capital del bolillo durante este domingo con la participación de 700 palilleras en la decima edición de este encuentro que se desarrolla en esta localidad de Sanxenxo.
Para el desarrollo de este evento se instalaba una carpa en las proximidades al campo de Baltar y allí estas artesanas, procedentes de diversos puntos de Galicia, ofrecieron su maestría en este oficio elaborando telas con encajes. No faltaron jóvenes que se sumaron a la actividad para continuar con la tradición de este tradicional arte.
La fiesta contó con diversas actividades de ocio y coincidió con la celebración del día del huevo frito en la villa. Cientos de personas aprovecharon el día de sol para acercarse por Portonovo para participar de estos eventos tradicionales y gastronómicos.