A partir de esta semana, las parroquias y barrios de Pontevedra vuelven a acoger los talleres de memoria que promueve la concejalía de Benestar Social.
Esta iniciativa, que se prolongará hasta el mes de diciembre, llegará a diez centros sociales municipales distribuidos entre el ámbito rural y urbano.
En el rural, las actividades tendrán lugar en los locales sociales de Bora, Marcón, Mourente, Lérez, Ponte Sampaio, Tomeza, Estribela (Lourizán) y Salcedo.
Por su parte, en el casco urbano se impartirán en los centros de Centro Sur, A Parda y San Roque.
Anabel Gulías, concelleira de Benestar Social, destaca que esta propuesta pretende unir la apuesta del Concello a favor del envejecimiento activo con la dinamización social de las parroquias.
Los talleres, organizados en colaboración con el espacio Acolle, se estructuran en sesiones semanales de hora y media de duración.
El programa está destinado a personas mayores de 60 años sin diagnóstico de patologías neurodegenerativas y combina estimulación cognitiva, desarrollo de habilidades memorísticas, comunicación oral, socialización y fortalecimiento de la identidad comunitaria.
Durante las sesiones, los participantes aprenderán de forma lúdica técnicas mnemotécnicas sencillas y prácticas para el día a día, como recordar el contenido de las listas de la compra, citas médicas o tareas pendientes.
Además, realizarán juegos y ejercicios diseñados para mejorar la concentración, potenciar las capacidades comunicativas y reforzar los vínculos vecinales.
Aunque cada grupo tiene capacidad para 20 personas, la experiencia previa ya estableció flexibilidad en este límite.
En ediciones anteriores, la asistencia osciló entre los 16 y los 33 participantes, llegando incluso a desdoblarse los grupos para atender toda la demanda, como vuelve a ocurrir este año en la parroquia de Lérez.