El primer año del nuevo gobierno municipal ha sido muy fructífero en Ponte Caldelas. El balance realizado por el equipo de gobierno insiste en que el principal cambio producido desde su llegada a la Alcaldía está relacionado con la relación con los vecinos, pues la puerta del despacho del alcalde, Andrés Díaz, está abierta de manera permanente y recibe un promedio de 10 visitas diarias, de las que unas ocho corresponden a vecinos que acuden al Concello a resolver algún asunto.
Las cifras de la Alcaldía indican que, a lo largo de este año, se atendieron cerca de 2.000 citas. Al respecto, el alcalde explica que los primeros meses fueron "una locura porque había días que no tenía tiempo para otra cosa", pero fue un contacto directo "realmente gratificante porque la mayor parte de esos vecinos nunca habían entrado antes en la Alcaldía".
Además, se realizaron en estos doce meses visitas a los 33 núcleos de población del municipio y el gobierno local al completo celebró asambleas vecinales abiertas para recoger las inquietudes y peticiones de la gente. La ronda de visitas finalizó con un largo listado de peticiones y el compromiso firme de que en cada uno de esos lugares se hará al menos una inversión anual "en la medida de las posibilidades y del presupuesto municipal".
El balance es que "no queda casi ninguna familia sin pasar por el Concello". Todo gracias a un equipo de gobierno tripartito que, tras las elecciones municipales de 2015, negoció un pacto, pero no llegó a firmarlo porque "nos dimos cuenta que si decidíamos todo juntos en función de los intereses de los vecinos de Ponte Caldelas, teníamos el mejor pacto posible".
Según Andrés Díaz, el pacto consistió en un apretón de manos y en pasar mucho tiempo juntos. "Hoy digo muy orgulloso que Quique, Pili, Alfonso, José Manuel, Lito, Manolo y yo somos un grupo de buenos amigos", añade a la hora de hacer balance de un año en el que lo más negativo fue la falta de apoyo de la Xunta de Galicia, que tan sólo aprobó una inversión de 33.000 euros en Ponte Caldelas. Ve esta cantidad como "insignificante"
Frente a esa falta de apoyo, asegura que la nueva Deputación Provincial de Pontevedra se ha convertido en una herramienta útil para los pequeños Concellos de la provincia por medio de la aprobación y gestión de planes de obras y actuaciones transparentes y ecuánimes.
Entre las mejoras pendientes en el municipio, Andrés Díaz, destaca la obra de arreglo integral de la carretera PO-234 (Laxoso-Augasantas), que une Ponte Caldelas con Cotobade, y la puesta en funcionamiento de la Casa da Quintán, restaurada por la Xunta en 2008 para centro de día de personas con discapacidad psíquica y cerrada desde entonces.