El Centro Príncipe Felipe, dependiente de la Deputación, ya dispone del olbigatorio Plan de Contingencia de la COVID19 con el que deben contar todos los centros educativos para el inicio del curso escolar 2020-21; y pendiente únicamente de su validación por parte del Servicio de Prevención de la entidad Provincial.
El Plan regula entradas y salidas del recinto, transporte de los menores, visitas de las familias, protocolos de limpieza y desinfección, medidas de proteccion, así como actuaciones a aplicar en el supuesto de sospechas o casos positivos de coronavirus. Los 165 menores se distribuirán en unidades diferenciadas entre los que estén en régimen residencial y en centro de día.
Para las visitas de familiares se realizará una encuesta clínica y epidemiológica previa; y una vez en el centro se hará control de temperatura a la única persona que podrá acceder durante un tiempo máximo de una hora. Las salidas de los menores a sus hogares también requerirán de la misma encuesta, tanto a la salida como al regreso.
Se mantendrá el procedimiento para nuevos ingresos o reingresos en el centro de prevención, junto a pruebas PCR con tres días de antelación o aislamiento preventivo si no es posible. Así, se ha añadido una nueva área, de forma que dispone de un espacio para casos sospechosos y otro para confirmados que no requieran hospitalización. El servicio de comedor de ofrecerán dentro de las unidades de convivencia, en lugar de la sala de comedor existente.
La presidenta provincial, Carmela Silva, señalaba que estas adaptaciones "nos dan la seguridad de que las cosas se están haciendo como se debe y poder dar tranquilidad a las familias de las y los menores".