El alumnado del colegio La Inmaculada de Marín recuperó esta semana una de las celebraciones que más gustan al alumnado: el Samaín.
El trabajo de las madres y padres del ANPA Marín Herrera, en colaboración con la comunidad educativa, permitió a los niños y niñas disfrutar de una jornada divertida y de susto con la ambientación de los pasillos con calabazas, telas de arañas, brujas o murciélagos. También hubo un guiño a la cultura mexicana con un altar decorado con detalles de la película 'Coco'.
La celebración tuvo el día fuerte este viernes, donde los niños y niñas de todos los cursos se disfrazaron, pasearon por la villa, jugaron y bailaron. También hubo tiempo para disfrutar de la merienda, que compartieron con postres típicos de las fechas.
El broche de oro lo puso el visionado de 'Coco' por parte de los más pequeños y el concurso de calabazas con más participación que nunca.