Después de cinco meses el Concello de Ponte Caldelas sigue a la espera de la autorización necesaria para abrir el nuevo punto limpio de A Reigosa.
Por ese motivo el alcalde, Andrés Díaz, ha exigido a la Consellería de Medio Ambiente que resuelva "dunha vez" la solicitud para la gestión de almacenamiento de residuos peligrosos y no peligrosos presentada el pasado 26 de junio.
"Nos dan todo tipo de excusas, entre elas que cambiaron de persoal neste departamento e os novos responsables non teñen moita experiencia", explicó Díaz, recordando que el plazo máximo para resolver estos expedientes es de tres meses.
Según el alcalde, el punto limpio no puede ser abierto sin ese permiso oficial porque podría ser objeto de inspecciones y multas.
La instalación, que costó 285.488 euros, fue licitada por la Xunta en enero de 2015 y entregada al Concello en enero de 2016. Desde ese momento el gobierno local aprobó un reglamento de uso para permitir su utilización gratuita por parte de los vecinos, adjudicó su gestión a la empresa Urbaser y solicitó la autorización para la gestión de los residuos a la Consellería.