El riesgo de derrumbe de un talud en el entorno de la estación de autobuses de la calle Otero Pedrayo obligó al Concello de Pontevedra a cortar al tráfico la vía. El problema se originó como consecuencia de las obras de excavación relacionadas con la construcción de la nueva estación intermodal y desde el gobierno local calculan que, una vez se consolide el subsuelo, se podrá abrir en un plazo de quince días.
Este vial ya disponía de un carril de tráfico cerrado debido a las obras de la estación, pero estaba permitido el tránsito desde la zona de Conde Bugallal y O Marco hacia el centro de la ciudad. Sin embargo, como consecuencia de esta incidencia fue preciso cortar también este sentido de circulación.
El cierre total de la calle se produjo el martes después del análisis de los técnicos municipales, que ven necesario reforzar el subsuelo antes de proceder a la reapertura. Algo que, según sus cálculos, no sucederá antes de este plazo de quince días.
El plan de tráfico alternativo diseñado por la Policía Local recomienda que los accesos y salida de la ciudad hacia el sur se realicen a través de Josefina Arruti o Conde de Bugallal.