El conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, destacó este martes el "ingente trabajo de equipo" de los diferentes servicios del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés para minimizar el impacto de la pandemia del coronavirus.
Vázquez Almuiña destacó que esta área sanitaria "fue la que menos fallecidos por coronavirus tuvo, manteniendo en el pico máximo de la pandemia 117 hospitalizados de los que 21 enfermos estaban en cuidados críticos" y también que fue la primera en conseguir gradualmente el descenso de casos activos hasta los actuales 28 y sin mantener hospitalizaciones por COVID.
El responsable de Sanidad contactó con el personal sanitario pontevedrés a través de una videoconferencia que un grupo de trabajadores siguió desde el Hospital Provincial del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra. Acudieron, entre otros, el gerente del área sanitaria, José Ramón Gómez Fernández, y los responsables de Atención Primaria, Anestesia y Reanimación, Admisión, Digestivo, Docencia innovación y Calidad, Microbiología, Medicina Preventiva, Prevención de Riesgos Laborales y Urgencias.
Según la información facilitada por Sanidade, el conselleiro puso de manifiesto el "profundo agradecimiento" que mostró la sociedad a los profesionales de este área sanitario por su dedicación cotidiana, "manteniendo con un alto grado de actividad y eficiencia el sistema sanitario público" y trasladó sus "más sinceras gracias" a los responsables de las distintas áreas por su profesionalidad durante la pandemia.
Vázquez Almuiña también quiso agradecer el "amplio trabajo" efectuado en la planificación y actual ejecución de los diversos planes de reactivación asistencial en los campos hospitalario, de atención primaria, de programación quirúrgica, de planificación sociosanitaria, de atención infanto-juvenil y en el campo socioeconómico.
Además, hizo referencia a la supervisión de la situación sanitaria de las residencias de mayores, encargada a la gerencia durante la pandemia, y al actual papel que juega la atención primaria en la detección inmediata de cualquiera caso sospechoso de infección por coronavirus, elemento clave para evitar nuevos brotes de COVID-19.