El día que el poeta Rafael Alberti se vistió de luces en la plaza de Pontevedra

Pontevedra
09 de julio 2019

El integrante de la generación del 27 formó parte durante un día de la cuadrilla que el matador Ignacio Sánchez Mejías trajo a Pontevedra el 3 de julio de 1927, aunque el gaditano no llegó a poner ninguna banderilla

Última corrida de la Feria de la Peregrina 2018
Última corrida de la Feria de la Peregrina 2018 / Diego Torrado

Con el cartel de la feria taurina recién salido del horno y las quejas de muchos aficionados de la ciudad por la reducción del festejo a solo dos corridas, la Fundación Toro de Lidia sorprendió este lunes al mundo de la tauromaquia recordando en su cuenta de Twitter una anécdota desconocida para el común de los mortales. Hace 92 años, el histórico poeta gaditano de la Generación del 27, Rafel Alberti, se puso el traje de luces para poner banderillas en la plaza de toros de Pontevedra.

El propio artista recordaba ante las cámaras de Canal Sur el mal trago que pasó en el ruedo de San Roque. "Yo era un gran amigo del torero Ignacio Sanchez Mejía. Me decía que como poeta me iba a morir de hambre, que los poetas no ganan nada. Te voy a nombrar banderillero de mi cuadrilla y te voy a pagar muy bien aunque de pronto no pongas banderillas", recordaba Alberti.

El matador cumplió su promesa un 3 de julio de 1927. "Afortunadamente los gallegos, encantadores, no entendían mucho de toros porque Ignacio me dio un traje naranja y negro, el que se habia hecho de luto por la muerte de su cuñado Joselito", relataba el poeta, que no llegó a poner ninguna banderilla pero sí se llevó un buen susto. "Salí, hice el paseillo y me dijo: 'métete en ese burladero'. Y de frente sale un toro como la catedral de Burgos y se vino hacia mí. Le dio una cornada al burladero pero no lo rompió afortunadamente. Estuve viendo la corrida en el burladero, ante la burla de Ignacio, que me hizo pasar ese susto", remató el matador que había estado a punto de debutar en el mundillo unas semanas antes en Badajoz.

En Pontevedra, la visita de Rafael Alberti no pasó desapercibida. El hijo del autor del libro La Historia de la Plaza de Toros de Pontevedra (1832-1988) de mi Agenda Taurina, Juan Parra, detalla que era habitual que Sánchez Mejías patrocinase a muchos poetas de aquella generación. Sin embargo y a pesar de los miedos de Alberti de que el público lo abuchease, la mayor parte de los espectadores no se enteraron de la visita de Alberti, que volvió años más tarde de visita a la ciudad. De aquel paseíllo solo se conserva una fotografía antigua en la que, de no ser por el insólito traje de luces del poeta, sería imposible reconocerlo, detalla Parra, que continúa a nivel personal ampliando el archivo taurino de su padre.