El espacio gastronómico del mercado estará vinculado con el mar

Pontevedra
07 de abril 2018

El pescado es, como no podía ser de otra forma, punto fuerte de la plaza de abastos de Pontevedra. De ahí que el Concello haya decidido que el espacio gastronómico que se habilitará en la primera planta del mercado tenga un marcado vínculo con el mar

Mercado de Abastos de Pontevedra Mónica Patxot

El pescado es, como no podía ser de otra forma, punto fuerte de la plaza de abastos de Pontevedra. De ahí que el Concello haya decidido que el espacio gastronómico que se habilitará en la primera planta del mercado tenga un marcado vínculo con el mar.

Para optar a la veintena de puestos, que se adjudicarán en concurso público, tendrán mayor puntuación aquellas propuestas relacionadas con el pescado y el mar, tanto desde el punto de vista del producto que ofrezcan como en materia estética.

Es uno de los criterios que el gobierno municipal ha marcado para un proceso que se iniciará en las próximas semanas, en paralelo con las obras de reforma que se realizarán, si no hay imprevistos, a partir del mes de mayo.

La concejala de Promoción da cidade, Anabel Gulías, ha explicado que los criterios para estos nuevos usos también incluyen priorizar las propuestas que sean originales, las que apuestan por productos artesanales, ecológicos o a granel, las que fomenten un consumo responsable y una alimentación saludable o las que tengan en cuenta al público infantil.

Además, la selección se hará de forma que se diversifique la oferta, de forma que no haya propuestas similares entre puestos y se tendrá en cuenta que, para las degustaciones gastronómicas, los productos se adquieran en la propia plaza de abastos.

El Concello pretende reservar un espacio para degustaciones puntuales de productos y estudiar la posibilidad de habilitar puestos efímeros, que puedan ser ocupados por propuestas internacionales que acudan como invitadas a este espacio gastronómico.

Gulías ha explicado que un total de catorce empresas han presentado oferta para ejecutar las obras necesarias para reformar esta primera planta, que se financiarán con fondos europeos, y que costarán 279.000 euros. Los trabajos durarán dos meses y se consensuará con las placeras el calendario de obras para minimizar las molestias.

La inversión municipal en la plaza se completa con otros 31.000 euros, que servirán para acomodar a los usuarios que se trasladan a la planta baja. Así, 10.300 euros serán para cámaras frigoríficas, 14.300 euros para una caseta nueva, 3.400 euros para acomodar un local multiusos para almacén y 2.100 euros para ampliar el espacio para taquillas.