Varios operarios trabajan durante estas semanas en la zona sur del estadio municipal de Pasarón con la intención de habilitar un espacio que se convertirá en el Centro Social O Burgo, una demanda histórica de la asociación vecinal de este entorno.
Este lunes, el alcalde de Pontevedra Miguel Anxo Fernández Lores y el concejal Demetrio Gómez visitaban las instalaciones acompañados por representantes de la directiva de la asociación vecinal de O Burgo, que a través del presidente Manuel Lavía y del tesorero Joaquín Estévez mostraron su satisfacción porque este proyecto se esté acometiendo para dar cobertura a las múltiples actividades del colectivo, que cuenta con más de 700 personas asociadas.
La zona que ocupará la asociación se extenderá a lo largo de más de 300 metros cuadrados. En este espacio se instalará una cocina para la realización de cursos gastronómicos, cuatro aulas para actividades, zona de estancia, despacho y aseos. Según indicaba el alcalde, el gobierno local espera que la obra esté finalizada a principios de mayo.
Fernández Lores señalaba que la obra también se amplía en la planta baja con un espacio, también de más de 300 metros cuadrados, que servirá de almacén tanto para el Concello como para la asociación vecinal. Además, se instalará un ascensor que permitirá la accesibilidad a las dependencias sociales y también a la grada. Este espacio tendrá un funcionamiento independiente, de forma que no interfiera en la actividad deportiva del Pontevedra C.F. que se desarrolla en el estadio municipal. Para el alcalde, este local garantizará la "convivencia nun barrio importante para a cidade porque O Burgo é o lugar onde naceu Pontevedra hai 2.000 anos".
Joaquín Estévez, tesorero de la asociación de O Burgo, y el presidente Manuel Lavía afirmaban que el local que utilizan actualmente en la calle Manuel Murguía apenas cuenta con 80 metros cuadrados y carece de calefacción. Este colectivo indica que precisan de estas nuevas instalaciones porque realizan actividades a lo largo de todo el año como cursos, elaboración de productos tradicionales como filloas de Entroido o actos con motivo de las Letras Galegas.
Las obras cuentan con una inversión superior a los 600.000 euros, que está financiada por la Deputación Provincial y el Concello de Pontevedra a través de un convenio.