"El Fandi" y Abellán repiten triunfo en el barro ante una afición entregada, generosa y reivindicativa

Pontevedra
15 de agosto 2015

Seis orejas para los tres diestros y veneración absoluta del tendido hacia "El Fandi", que se llevó la mitad con justicia. Miguel Abellán consiguió una oreja en cada uno de sus toros, la primera protestada por un sector del público y la segunda fruto exclusivamente de la generosidad de una parte del tendido y de la presidencia. "El Cid" se quedó con un apéndice, al tocarle en suerte el peor lote

Banderillas del Fandi en la Feria de la Peregrina 2015 / PontevedraViva

Como sucediese el pasado año, la corrida que cerraba ciclo en San Roque fue una fiesta. Una afición entregada, una presidencia con un extraño y cambiante criterio a la hora de otorgar los trofeos, y unos toreros con ganas, pero que se encontraron con un encierro de menos calidad en los astados. Aún así "El Fandi" repitió triunfo y número de apéndices, con tres orejas. También abrió la puerta grande Miguel Abellán, al conseguir dos orejas, aunque en este caso de una forma más que discutible y muy lejos de su actuación de hace un año, mientras "El Cid" cortaba un sólo apéndice, perjudicado por el sorteo.

Fue como una especie de "déjà vu", con un pequeño pero trascendental cambio. Repetían "El Fandi" y Miguel Abellán, esta vez acompañados de Manuel Jesús "El Cid", sustituto de Francisco Rivera en el cartel. También como entonces había un inesperado e incómodo protagonista, el barro que cubría los medios del ruedo, como consecuencia de la fina lluvia caída a lo largo de la tarde.

Pero faltaba la ganadería que un año atrás había ofrecido una gran tarde de toros. No estaban los de Santiago Domeq, magníficos en su juego. En su lugar pisaba la arena un encierro de Román Sorando que, sin ser malo, estuvo a años luz.

Lo que tampoco faltó fue las ganas de fiesta de la afición. Una afición entregada y generosa con los toreros, como suele serlo la de Pontevedra, que mostró una vez más su veneración hacia "El Fandi", más que merecida por la entrega absoluta que siempre pone este torero, en la misma medida que hizo posible que Miguel Abellán volviese a acompañar al granadino en su salida triunfal.

Porque la cosa no fue para tanto, ni de lejos. Seis orejas cortadas fueron demasiadas para lo presenciado en esta ocasión, en la que además hubo acciones que tienen poco que ver con la ortodoxia que se supone debe tener una corrida y que luego comentaremos.

Esa misma afición comenzó el festejo con aires reivindicativos. Nada más finalizar el paseíllo, en los tendidos de sol volvió a desplegarse una pancarta con el lema "Pontevedra Taurina" en medio de una cerraba ovación secundada por los matadores y sus cuadrillas desde el ruedo, al mismo tiempo que se pedía la recuperación de la cuarta corrida, al grito de "queremos cuatro".

Luego comenzó la tarde de toros. Con la arena peligrosamente mojada en los medios como consecuencia de la lluvia, lo que provocó resbalones y pequeños sustos, haciendo que incluso Miguel Abellán optase por torear descalzo, recibiendo en su segundo toro un pisotón que lo hizo terminar la faena cojeando visiblemente.

Abría plaza el torero madrileño. Lo hizo decidido, con ganas, citando a su enemigo de rodillas en los medios, donde ligó cinco muletazos de mérito con la derecha, para cerrar la serie con un pase de pecho. Estuvo bien con la derecha, dejando un sensacional redondo invertido. Al natural su faena fue más justa, limitada porque al toro se le había acabado el gas.

Se había ganado una merecida oreja. Incluso las dos si acertaba con el acero. Pero no fue así y lo que vino a continuación en muchas otras plazas más exigentes le hubiese valido una soberana bronca y desde luego la imposibilidad de tocar pelo. Quiso asegurar y metió el estoque atravesado, haciendo asumar la punta por el costado del toro. La oreja que recibió fue tan solicitada por un sector del tendido como protestada por el resto.

Estuvo bien "El Cid" en el segundo de la tarde. Si su temporada no está siendo la mejor, el de Salteras quiso aprovechar la oportunidad y reivindicarse. Casi lo consigue plenamente. Lo impidió el haberle tocado en suerte el peor lote, especialmente su segundo. Se lució con la capa y realizó una faena de mérito, dando pausa a un toro con cierta clase en la embestida pero muy justo de fuerzas. Lució su excelente toreo al natural, cruzándose para citar a su enemigo y arriesgando ante la cara del toro. Mató con una estocada algo caída pero fulminante, lo que en San Roque siempre resulta fundamental. Consiguió una oreja merecida, con fuerte petición de otra que en esta ocasión la presidencia, con buen criterio, no concedió.

Y llegó la hora de David Fandila "El Fandi". Torero que conecta con el tendido como pocos, antes de comenzar la lidia del tercero de la tarde la afición ya coreaba su nombre. Desató la locura colectiva con la capa. Larga cambiada, chicuelinas, media de rodillas, vistoso quite por lopecinas. Ofreció él sólo más repertorio con el capote que todos los demás en la primera de feria y en esta misma.

Seis orejas se cortaron en la corrida: Tres para "El Fandi", dos para Abellán y una para "El Cid"

No faltaron en el tercio de banderillas los pares a la "moviola" y "violín", que dieron paso a una faena que siguió subiendo en intensidad desde su comienzo, de rodillas junto al estribo. Hizo una labor larga y sentida, citando de lejos y metiéndose en el terreno del toro, con buenos naturales y vistosos adornos para rematar. Le faltó culminar con el estoque. Dejó una buena media que no fue suficiente y le hizo recurrir el descabello. Cortó una oreja, pero eso le costó una segunda, mucho más merecida que la que luego lograría.

Lo de Abellán en el cuarto de la tarde tiene difícil comprensión. Cortó una oreja concedida de forma incomprensible por la presidencia cuando la petición del tendido no era ni mucho menos mayoritaria. Eso le permitió abrir la puerta grande después de una faena atropellada. Si una de las máximas del buen toreo dice que hay que "parar, templar y mandar", Abellán en este su segundo toro apenas hizo la última y no siempre.

No tuvo suerte "El Cid" en el quinto de la tarde, que en esta ocasión sí fue malo. Le puso voluntad buscando también la segunda oreja y el paseo triunfal, pero se estrelló con la falta de fuerzas y calidad del morlaco, logrando únicamente arrancar pases sueltos sin ligazón ni trascendencia. Al lógico silencio del tendido tras matar a su enemigo siguió una vuelta al ruedo del torero, por iniciativa propia, difícil de entender y que, como en el caso del "bajonazo" de Abellán, de hacerlo en una plaza más exigente le hubiese costado algún que otro silbido.

Quedaba la guinda para cerrar corrida y feria. "El Fandi" salió a por todas, pero el toro distaba mucho del que tuvo en su primera faena. Aún así dejó dos largas cambiadas al recibirlo en la arena y un buen quite por chicuelinas. Levantó una vez más al tendido en las banderillas y desobedeció a la presidencia, poniendo un cuarto par al que quitó previamente los arpones, tras negarle permiso el presidente, lo que le valió en la misma medida la amonestación de éste y la ovación del tendido.

La afición vuelve a exhibir una pancarta con el lema "Pontevedra Taurina" y pide que se recupere la cuarta corrida

Terminó poniendo de su parte absolutamente todo, aúnque su faena estuvo muy por debajo de la anterior, pero como logró una estocada que hizo rodar al toro de forma fulminante, los aficionados rompieron de nuevo en gritos de "Fandi, Fandi", concediéndole una oreja. El presidente se unió a la fiesta dándole la segunda y menos mal que recuperó la cordura a tiempo para negarle la concesión del rabo que muchos pidieron de una forma tan insistente como exagerada.

FICHA DE LA CORRIDA:

MIGUEL ABELLÁN: Estocada atravesada y tendida, asumando la punta del estoque por el costado y descabello al primer intento (Una oreja). Estocada y descabello al primer intento (Una oreja muy generosa). Sale a hombros por la puerta grande.

MANUEL JESÚS "EL CID": Estocada algo caída pero fulminante (Una oreja y petición de la segunda). Pinchazo, estocada y descabello al segundo intento (Silencio con vuelta al ruedo por iniciativa del torero).

DAVID FANDILA "EL FANDI": Media estocada y descabello al primer intento (Una oreja tras escuchar un aviso). Estocada fulminante (Dos orejas y petición de rabo). Sale a hombros por la puerta grande.

Algo más de 4.000 espectadores en los tendidos

Incidencias: Tercera y última corrida del ciclo taurino de la Peregrina. Toros de Román Sorando, bien presentados en líneas generales. Nobles pero de juego desigual y justos de fuerzas. Algo más de medio aforo cubierto en los tendidos (Unos 4.000 espectadores). Los aficionados volvieron a desplegar antes de empezar la corrida una gran pancarta con el lema "Pontevedra Taurina", acogida por una gran ovación a la que se sumaron los matadores y sus cuadrillas, reclamando también la recuperación de la cuarta corrida, al grito de "queremos cuatro".