A las 20.00 horas de este martes, 22 de marzo, el Colectivo Feminista de Pontevedra convoca en la plaza de A Peregrina una concentración en repulsa por el homicidio de Jessica Méndez, la joven de 29 años a la que presuntamente mató un vecino de la casa familiar, José Eirín, provocando un accidente de tráfico en Barro.
La concentración tiene un objetivo similar a la convocada de forma espontánea para las 20.00 horas de este lunes en Barro, pero da un paso más en sus reivindicaciones y no duda en hablar de "feminicidio"
Susana Rosillo, del Colectivo Feminista de Pontevedra, explicó este lunes, a las puertas de los juzgados del Caldas de Reis, que se trata de "un feminicidio máis ocorrido en Galicia".
El caso está, de momento calificado como homicidio doloso o asesinato -el juez hará la calificación definitiva durante la instrucción judicial- y no está considerado un caso de violencia de género, pero el feminismo sí cree que es un caso de violencia machista.
La diferencia fundamental es a nivel legal. La Ley Integral de Lucha contra la violencia de género exige que, para que se considere así, debe existir una relación actual o pasada entre el agresor y la víctima, que neste caso non existe, de modo que, a nivel legal, no se tramitará por este delito específico, pero, a nivel social, las asociaciones feministas y el entorno de la víctima sí creen que es resultado del machismo y la sociedad patriarcal y que a Jessica la mataron por ser mujer y no querer una relación con su agresor, de modo que el caso sí es un feminicidio.
"Pódese falar claramente dun feminicio, témolo clarísimo. Desde un principio, isto parecía outra cousa, pero xa vimos que pouco a pocuo as tornas foron mudando", explicó Susana a los medios de comunicación, justo antes de acercarse a los familiares y allegados de la víctima que se concentraban a las puertas del juzgado.
La concentración se repetirá en diferentes localidades de toda Galicia como un acto de repulsa, porque "de verdade isto non debería estar sucedendo, e parece que cada vez o estamos como interiorizando máis". Además de apoyar a la familia y amigos de Jessica, hacen un llamamiento a salir a la calle porque "non podemos mirar para outro lado".
El Colectivo Feminista es consciente de que el caso todavía no está juzgado, pero, con los datos que hay hasta ahora, cree que no es un homicidio más. "De momento no hai sentenza firme nin tampouco había un vinculo estreito de parella, nin afecto sentimental, co cal non se vai a tratar penso, dende o meu punto de vista, ou moita sorte imos a ter, como un acto de violencia de xénero", reconoce, pero eso no impide que ellas tengan claro que sí es feminicidio y un acto de violencia machista
El vínculo que había entre el agresor y su víctima no era de pareja, pero destacan que "era de una persona que estaba obsesionada con esta chica" y "todo apunta a que era una obsesión, estaba siendo acosada desde hacía mucho tiempo por este individuo".
El colectivo aprovecha para denunciar que "moitas veces, parece que temos ese medo á denuncia porque igual non se nos cre" y que "demostrar un acoso é moi complicado".
Pese a todo, animan a todas las mujeres que estén sufriendo situaciones similares a la que Jessica sufría por José Eirín a que denuncien. "Ante a dúbida, denuncia, denuncia, denuncia, porque por moi pequenos que sexan son grans de area que van caendo nun muro e esto non se pode mirar para outro lado".