Ponte Caldelas y Cerdedo-Cotobade serán dos de los municipios que podrán beneficiarse de las actuaciones hidrológico-forestales que realizará el Gobierno en las zonas afectadas por los incendios que asolaron la provincia de Pontevedra el pasado mes de octubre.
El Consejo de Ministros ha aprobado la declaración de emergencia de estas obras, que supondrán una inversión de 1.500.000 euros.
Ese dinero será destinado a acciones encaminadas a disminuir el aporte de cenizas y arrastres contribuyendo al restablecimiento de la vegetación existente en la zona, garantizar el suministro de agua potable y evitar la proliferación de plagas y de procesos erosivos.
Es necesario, señala el Gobierno, actuar contra la erosión y retirar de manera inmediata la madera quemada y los restos que impiden que la vegetación se regenere, hecho que reducirá al mismo tiempo el riesgo de ataque de plagas forestales sobre los árboles dañados, que podrían afectar al resto de la masa colindante no dañada por el incendio.
Con ese objetivo los trabajos de restauración contemplan tratamientos de la vegetación, mejora de las infraestructuras y la creación de discontinuidades en vaguadas.
Se trata de una iniciativa que busca combatir los efectos de un incendio que se inició en Padróns (Ponteareas) y se extendió hacia el norte afectando a Mos, Pazos de Borbén, Fornelos de Montes, Redondela, Soutomaior, Ponte Caldelas y Cotobade. Arrasó un total de 8.877 hectáreas, de las que aproximadamente la mitad eran arboladas y la otra mitad rasas.
Los cuantiosos daños forestales tienen gran trascendencia, por afectar a zonas donde la vegetación juega un importante papel de control de la erosión y mejora de la biodiversidad, además de su gran valor paisajístico.