Mientras los adultos hacen las compras navideñas y cumplen con compromisos que se multiplican en esta época del año, los niños disfrutan dentro de un iglú. La escena se repetirá a partir de este viernes en Pontevedra gracias a la iniciativa Pontexogos, puesta en marcha por la Concejalía de Promoción Económica para estimular las ventas en Navidad.
La concejala del área, Carlota Román, inauguró Pontexogos este viernes por la mañana y a media tarde ya eran muchos los niños que estrenaban las instalaciones, que este año incorporan cuatro actividades en el exterior de la carpa: un minicine con capacidad para 20 niños, un tiovivo, un rocódromo de ocho metros y una zona de juegos populares. Las dos últimas solo estarán operativas cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
Los niños de entre 3 y 12 años son los protagonistas de este paraíso lúdico, que incluye una zona de ludoteca adaptada a tres tramos de edad distintos; talleres de repostería o panadería; actuaciones de títeres, magos y cuentacuentos; y circuitos de psicomotricidad o patines.
Todo en horario de 16.30 a 20.00 horas hasta el 19 de diciembre y de 11.00 a 13.30 y de 16.30 horas a 20.00 horas hasta el 4 de enero. Cerrará, eso sí, los días festivos del 25 de diciembre y el 1 de enero.