"Estudiamos en su momento la concesión del indulto pero como coincidió en el tiempo con la reforma del Código Penal que ha reducido las penas y las ha hecho alternativas con la pena de multa lo que se ha producido es una revisión de la condena aplicando el juez la pena más favorable".
Así ha explicado el ministro de Justicia, Rafael Catalá, la resolución del caso de Ana María González y Tamara Vidal condenadas a tres años de prisión por un altercado producido mientras formaban parte de un piquete durante la huelga general de 2010.
Rafael Catalá ha asegurado "conocer perfectamente" el caso de las pontevedresas Ana y Tamara y, en este sentido, recordó que la entrada en vigor el pasado 1 de julio del nuevo código penal ha cambiado las penas de este tipo delictivo que "ciertamente tenía un exceso de pena" ha destacado el ministro, "porque la infracción cometida no justificaba una pena privativa de libertad".
"Creo que en estos momentos se convierte en innecesario el indulto solicitado", ha valorado el ministro tras recordar que la solicitud era de un indulto "parcial" ya que lo que se pretendía evitar era la entrada en prisión.
Rafael Catalá ha indicado que este artículo se modificó "a petición" de los diferentes interlocutores sociales, entre ellos los dos principales sindicatos que pedían "adecuar la pena a la realidad social".
El ministro de Justicia hizo estas declaraciones en Pontevedra tras participar en un acto de campaña electoral en el que recordó su vínculo con la ciudad de Pontevedra, pues su primer destino laboral fue el Gobierno Civil. "Fue un año extraordinario", ha dicho.
Desde entonces y potenciado por su amistad con la también ministra Ana Pastor, acude con regularidad a la ciudad del Lérez, a pasar algunos días durante las vacaciones de verano y Navidad.