El mercado municipal se convertirá en un espacio gastronómico sostenible

Pontevedra
11 de noviembre 2016

El Concello quiere que la actividad principal de la plaza siga siendo la venta de productos en fresco, principalmente pescados, mariscos y carnes, pero apuesta por "diversificar" la oferta gastronómica de estas instalaciones con una oferta complementaria. Con esta propuesta, se busca atraer a nuevos clientes -aquellos que han cambiado sus hábitos de consumo- a este mercado

Anabel Gulías y Vicente García Legísima, en el Concello Mónica Patxot

El Concello quiere convertir la plaza de abastos de Pontevedra en un "referente" de la actividad económica, cultura y social de la ciudad. Actualmente, según el gobierno municipal, es una "lagoa" dentro del desarrollo que está viviendo el centro histórico. Por ello, han diseñado un plan "global e ambicioso" que convertirá a este mercado en un espacio gastronómico "sostible", tal y como han desvelado este viernes los concejales Anabel Gulías y Vicente García Legísima, responsables de Promoción Económica y Mercados, respectivamente.

"Non queremos que sexa algo diferente do que é", ha explicado Anabel Gulías, siguiendo el ejemplo de otros mercados que han sido rehabilitados en otras localidades.

El Concello quiere que la actividad principal de la plaza siga siendo la venta de productos en fresco, principalmente pescados, mariscos y carnes, pero apuesta por "diversificar" la oferta gastronómica de estas instalaciones con una oferta complementaria. Con esta propuesta, se busca atraer a nuevos clientes -aquellos que han cambiado sus hábitos de consumo- a este mercado.

Desde el gobierno municipal señalan que esta es la mejor opción para "revitalizar" esta plaza de abastos y así se recoge en el nuevo reglamento del mercado que ha sido aprobado recientemente por la Xunta de Goberno y que recoge gran parte de este proyecto de reforma integral, tanto en las instalaciones como en la filosofía y usos de estas instalaciones.

El mercado de abastos, ha destacado la concejala de Promoción Económica, tiene una "gran personalidade" en la ciudad y por ello quieren que los clientes sigan viéndolo como un "punto de excelencia" de los productos gallegos y de calidad. Así, la plaza seguirá vinculada al mar. Toda la decoración y los elementos que se integrarán en el nuevo mercado van a tener una relación "inequívoca" con el ámbito marinero. También la nueva imagen que, con el nombre O Mercado y con una tipografía exclusiva -en donde hay un homenaje a Castelao- sugerirá esta vinculación.

En todo caso, esta reforma integral se centrará principalmente en su primera planta. Actualmente, apenas hay puestos abiertos en ella y, según la edil del BNG, es "palpable" que esa zona tiene "pouca vida". Por ello, el Concello ha decidido trasladar la lonja que se celebra en el mercado a la planta baja. También se reubicarán en ella los dos puestos de fruta y verduras que siguen abiertos. Se estudiará además si se hará lo mismo con las tiendas de ultramarinos, aunque inicialmente se contempla que sigan donde están como pasará con las dos cafeterías.

El lugar que ocupaba hasta ahora la lonja, la zona acristalada que da hacia el río Lérez, se reconvertirá en pequeños almacenes. Pero en él también se colocarán mesas de "libre servizo" para que los clientes puedan degustar o consumir los productos que adquieran en el propio mercado. Así, la cerca de veintena de puestos que hay en la primera planta acogerá una oferta gastronómica "variada", que apostarán por las degustaciones "in situ", por los productos locales, artesanales, ecológicos, gourmet o de venta a granel.

"Queremos que teñan que ver co ámbito gastronómico pero que non choque cos postos de abaixo, creando así unha oferta atractiva", ha asegurado Anabel Gulías.

Además, el espazo central en donde están ahora las bancadas de fruta y verdura se convertirá en un espacio polivalente, en donde además de mesas para que los clientes puedan consumir, estará habilitado para celebrar en él iniciativas como la Sétima Feira, puestos efímeros de intercambios gastronómicos con otros países, showcookings y cursos de cocina y alimentación, presentaciones de libros o conciertos, entre otros.

Esta primera planta del mercado también contará con una pequeña ludoteca para que los niños puedan estar entretenidos mientras sus padres hacen sus compras y una consigna frigorífica en donde los clientes podrán guardar lo que hayan comprado mientras disfrutan de la nueva oferta gastronómica del mercado. Todo ello se completará con obras "menores" como un extractor de humos más potentes, el arreglo de los aseos o una mejora global en toda la iluminación, entre otras cuestiones.

Este proyecto permitirá además independizar las dos plantas del mercado, de forma que haya una entrada independiente hasta el espacio gastronómico de la primera planta que, a diferencia del resto, tendrá un horario de apertura mucho más amplio y podrá recibir clientes también por las tardes.

El Concello espera completar todas estas obras a lo largo de 2017. Se financiarán con cargo a los fondos europeos, de donde saldrán unos 200.000 euros. Además, otros 70.000 euros ya se están invirtiendo en él gracias a una subvención de la Xunta de Galicia.