Las obras de construcción del aparcamiento disuasorio que la Xunta proyectó en la carretera PO-546, en Lourizán, ya están en marcha. Permitirán dotar a este ámbito, entre la vía de acceso al Pazo de Lourizán y la carretera de conexión con el núcleo de O Rozo, de 71 plazas de estacionamiento.
Este aparcamiento costará unos 350.000 euros y tendrá una superficie de 2.465 metros cuadrados.
El gobierno gallego confía en que esta área sirva para convertir este emplazamiento en un lugar de intercambio modal, tanto para los vehículos privados como para las líneas de transporte público, ya que cerca del aparcamiento hay 4 paradas de autobús que comunican Pontevedra con O Morrazo.
Las 71 plazas de aparcamiento serán en batería y dos estarán reservadas para personas con movilidad reducida.
La actuación se completará con la dotación de alumbrado público, videovigilancia, preinstalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos y la incorporación de vegetación en el entorno.
El aparcamiento se integra en la senda que comunicará los núcleos de Mollavao y Os Praceres, cuya licitación se prevé para este mismo mes y en la que se invertirán 6,8 millones de euros.