El Concello de Pontevedra exigirá en su nuevo contrato de gestión de residuos, aprobado recientemente, la renovación total de los contenedores de basura, tanto en el ámbito urbano como en el rural.
Así lo explica el gobierno local, que cifra en 4.285 el número de nuevos contenedores que serán colocados, con una inversión total de 3.277.815 euros.
Una de las novedades será la colocación de espacios para la recogida de pilas usadas, junto a los contenedores habituales de envases, papel-cartón, vidrio, residuos orgánicos y para el resto de residuos. Se completará la infraestructura con los composteros individuales y colectivos y con la recogida de residuos especiales como voluminosos o domésticos.
Esta inversión es una propuesta municipal pero "el licitador poderá realizar una propuesta diferente que pudiese redundar en una mayor calidad y eficiencia del servicio", recoge el contrato.
Los contenedores, explica el Concello, cumplirán la normativa vigente siendo accesibles para personas con movilidad reducida y siendo de fácil manejo, y se incidirá además en su mantenimiento y limpieza, ya que la futura empresa concesioaria del servicio deberá hacerse cargo de su lavado, desodorización y desinfección, así como su reposición o refuerzo en caso de ser necesario y de la limpieza de la zona de influencia en la que estén colocados.
Además uno de los propósitos del nuevo documento que regulará la recogida de residuos será elaborar una base de datos actualizada sobre la localización de este mobiliario urbano, por lo que cada contenedor y compostero deberá estar identificado de forma individual con un sistema de localización por radiofrecuencia. A través de ese chip se registrarán también las limpiezas y desinfecciones realizadas.