Los últimos 51 trabajadores que participarán en el Plan de Empleo que impulsa la Concejalía de Promoción Económica se incorporarán a sus puestos en torno al próximo día 15 de este mes. La Junta de Gobierno Local aprobó este martes, en sesión extraordinaria, un suplemento de crédito de 60.000 euros al programa, que alcanza así una partida total de 210.000 euros.
La iniciativa responde al último acuerdo adoptado por el Consello Económico y Social (el órgano consultivo en el que están representados el Ayuntamiento y los agentes sociales) para reforzar este programa, que llega así a un total de 181 trabajadores.
La concejala Carlota Román dio la bienvenida el pasado mes a los primeros 130 participantes, que ya están incorporados a sus puestos. La responsable municipal subrayó el compromiso de su departamento por echar una mano, en la medida de sus posibilidades, en la lucha contra la crisis económica. Explicó además, que el Concello se vio obligado a justificar el programa, que sale adelante con reparos de la Intervención municipal a causa de la reciente reforma legal que limita las competencias de la Administración local, impulsada por el Gobierno de España.
Carlota Román lamentó la precariedad de las políticas activas de empleo a cargo de la Consellería de Traballo de la Xunta de Galicia, "cuya actividad en Pontevedra en este terreno es absolutamente nula y se mide, únicamente, por las cosas que deja de hacer".
Las personas becadas en el Plan de Empleo, percibirán 375 euros mensuales por una prestación la media jornada de cuatro horas, en horario de mañana o tarde, y de lunes a viernes. La duración de las becas es de tres meses. Al no tener carácter de contrato laboral, son compatibles con la prestación por desempleo. Los beneficiarios deben estar empadronados en Pontevedra y tener más de 18 años.
Las bases elaboradas desde la concejalía obligan, como garantía de transparencia, a hacer la selección a partir de los listados remitidos por los Servicios Públicos de Empleo. Además se le exige a las empresas participantes, que no haya despidos ni antes ni durante la realización de las prácticas a ningún trabajador que desempeñe funciones equivalentes.