El pleno de este viernes 8 comenzaba con la petición del portavoz de los vecinos de Xeve-Bora, Gonzalo Arís, para intervenir como representante de las personas afectadas por la construcción de la A-57 en el tramo entre A Ermida y Pilarteiros. El secretario de la corporación indicaba que no se habían realizado los trámites necesarios para intervenir y el alcalde rechazaba que Arís tomase la palabra a pesar de su insistencia, en pie, desde la segunda fila de las butacas del Teatro Principal. Fernández Lores llegó a decirle "faga o favor de calar a boca" y le recordó su pasado como alcalde en Marín, mientras que afectado alegaba que él sí permitía que los vecinos hablaran en las sesiones plenarias.
El Partido Popular, a través de Rafa Domínguez, criticó que el alcalde no le hubiera dado la palabra al público en este punto y tanto esta agrupación como Marea Pontevedra se abstuvieron en la votación del informe municipal sobre el impacto ambiental de ese tramo de la Autovía A-57. Fue aprobado con los votos del BNG, del PSOE y de Ciudadanos.
Pero el pleno también debatía una moción presentada por Marea Pontevedra instando a ofrecer asesoramiento técnico y cobertura jurídica con las personas afectadas por ese trazado de la autovía en el territorio municipal. Este punto fue aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos con representación en la corporación pero también dio pie a debate entre las distintas fuerzas.
Luis Rei, portavoz de Marea Pontevedra, lamentó el exceso de celo en el control de acceso con las personas de la plataforma que se acercaron al Teatro Principal durante esta mañana y criticó también que el alcalde impidiera la intervención de Arís y hubiera mandado "calar a boca" al presidente de la plataforma vecinal de Xeve y Bora. Rei indicó que la inversión total para esta obra superará los mil millones de euros, una cifra que a su entender permitiría rescatar la autopista del Atlántico entre Pontevedra y Vigo y convertirla en gratuita. Lamentaba que en este proyecto no se contemple el impacto sobre la vivienda ni sobre el planeamiento de los núcleos rurales. El portavoz de Marea Pontevedra lamentó que los afectados se vean obligados a acudir a la vía judicial, que supondrá más de 6.000 euros de gastos por persona.
Rafa Domínguez, del Partido Popular, a pesar de apoyar la moción criticó que el grupo de Marea pueda apoyar los presupuestos del Partido Socialista, que contemplan la realización de esta obra. También lamentaba el cambio de actitud del BNG a quien le atacó indicando que en 2003 rechazaba el mismo trazado que ahora apoya. César Mosquera, concejal del BNG, respondía que los populares jugaban con la demagogia.
Luis Rei, en el turno de réplica indicó que el Partido Popular realizaba una profecía cuando hablaba del apoyo de su grupo a los presupuestos generales del Estado y culpaba al PP, PSOE y BNG de acuchillar el rural pontevedrés con esta infraestructura.
Una vez aprobada por la corporación esta moción, los afectados que asistieron al pleno aplaudieron y abandonaron la sala.