Casi once millones de euros más de los presupuestados en su día. Así ha cerrado el Concello de Pontevedra las cuentas municipales de 2016, según la liquidación definitiva realizada por el servicio de Intervención. De los 71.915.000 euros aprobados inicialmente en el pleno, se pasó a los 82.634.000 euros con los que se cerraron el ejercicio.
El aumento se debe a las incorporaciones y modificaciones de crédito que se fueron aprobando a lo largo del año, según ha explicado el edil de Hacienda, Raimundo González.
El informe de Intervención certifica que el grado de ejecución del presupuesto alcanzó el 87,87%, una vez se incorporaron las obligaciones y créditos comprometidos y pendientes de certificar. En el capítulo de inversiones, la ejecución fue del 75,71%.
Los datos avalan, según González, la buena salud económica del Concello y la "solvencia" de la administración municipal.
La deuda, a 31 de diciembre de 2016, se situó en 16,6 millones de euros, la cifra más baja de los últimos años. Hay 13 millones de remanente líquido de tesorería y "na caixa", señaló el edil del BNG, hay 23,5 millones "para facer fronte a pagos e imprevistos". Además, se paga a los proveedores en menos tiempo de lo que obliga la ley -en 34,75 días en enero-.
El superávit definitivo, ha añadido, ha alcanzado los 5.580.000 euros.
Este dinero se destinará, una vez se hayan aprobado los presupuestos del Estado, a inversiones financieramente sostenibles. Gran parte del remanente, ha añadido Raimundo González, será reinvertido en modificaciones de crédito para asumir proyectos de índole social y nuevas inversiones en el municipio.