Cuatro de los cinco concejales del PSOE en Pontevedra comparecieron este miércoles para volver a tender la mano al BNG para negociar un acuerdo de Gobierno que permita un Ejecutivo bipartito entre los dos partidos. "En manos del BNG está la decisión sobre qué forma de gobierno" tendrá el municipio, señaló el portavoz socialista, Iván Puentes.
Iván Puentes, que compareció acompañado por Yoya Blanco, Manuel Fariña y Marcos Rey, tildó de "radicalmente falso" lo afirmado el lunes por el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, que concluyó que el PSOE había decidido no entrar en el Gobierno.
El líder socialista quiso aclarar que "lo que no va a hacer (el PSOE) es integrarse en un gobierno municipal en el que tengan un único programa, el del BNG", sino en uno con "puntos de entendimiento" y en el que se incluyan propuestas nacionalistas (la mayoría porque son mayoría) y también socialistas.
"La decisión la tiene nuevamente el BNG, el alcalde, en sus manos. Si quiere que haya gobierno, tiene que llamar o venir a nuestro despacho, que está en la misma planta, y decir que quiere seguir negociando", señaló Puentes.
Así, deja claro que el BNG es el que tiene que dar el paso y llamar, pues es el que está negociando. "Si quieren gobernar en coalición, que pongan día y hora" y ellos se sentarán a negociar, pues recuerdan que "no nos vamos de vacaciones", están todo el verano en Pontevedra y "podemos reunirnos mañana mismo".
En su opinión, "la gobernabilidad de la ciudad requiere un acuerdo entre el PSOE y el BNG" y por eso hace 15 días remitieron a los socialistas un documento con sus propuestas para sentarse a negociar, tanto desde el punto de vista programático como organizativo. Ahora, solo falta poner "sentido común" y "ponernos las pilas todos para llevar esto a buen puerto", sostiene.
El alcalde señaló en su comparecencia de hace tres días que llegaba a estas conclusión tras analizar la actuación del PSOE durante el última año de mandato bipartito, durante la campaña electoral y durante los dos primeros meses de este nuevo mandato. Sin embargo, Puentes asegura que ese balance de los nacionalistas "no se corresponde para nada con la realidad".
Así, durante el último año de mandato asegura que "lo único que le pasó al PSOE fue que tomó la iniciativa" y gestionó cerca de 33 millones de euros de fondos europeos para inversiones en la ciudad. "Si yo fuese alcalde, querría tener al lado a un partido que consigue fondos, no a un partido pasivo", explicó Puentes.
Sobre la campaña, enmarcó cualquier posible crítica dentro del juego democrático de cualquier época electoral en la que los partidos presentan sus propuestas. Además, concluyó que las propuestas del PSOE supusieron que subiese en votos y en concejales mientras que las del BNG bajaron sus votos y concejales.
En relación a los dos meses del actual mandato, Puentes asegura que no entiende los reproches, pues han sido "coherentes" y han apoyado las tres grandes medidas del mandato, demostrando que quieren "poner por encima de las siglas y de la política cortoplacista la gobernabilidad" de la ciudad.
Así, se refiere al apoyo de la investidura del alcalde "a cambio de nada" por "responsabilidad, lealtad y generosidad". También su apoyo en el primer y único pleno del mandato a una modificación de crédito y el voto a favor de la aprobación de la cuenta general del Concello.
El líder del PSOE considera que "falta un poquito de objetividad, formalidad y empatía" a la hora de valorar el papel del PSOE en estos dos meses y recordó que solo han mostrado discrepancias en relación con la ubicación de la feria ambulante, que insisten en ubicar en la Alameda; y con la situación de la avenida Raíña Victoria, que quieren reabrir al tráfico.
Además, asegura que "el 100% de lo hecho en los últimos dos meses lleva el sello del PSOE", en alusión a medidas del BNG como el nuevo puente sobre el ferrocarril de Monte Porreiro, el nuevo puente de la calle Tablada, el parque del agua del Lérez, el parque del Campo da Torre o los nuevos planes para el mercado y la feria de antigüedades. Lo único que no lleva el sello nacionalista asegura que es la propuestas de llevar la feria a la avenida de Bos Aires.