Tras casi dos meses el Puente de A Barca ha recuperado el doble sentido de circulación. A primera hora de esta mañana se han retirado las señales y vallas que impedían que los vehículos procedentes de Pontevedra pudiesen cruzarlo en dirección a Poio. La apertura llega después de que Acuaes, que ejecutaba los trabajos para el nuevo abastecimiento de agua en la zona, diese por concluido el grueso de las obras previstas.
Con la vuelta a la normalidad en el puente también han entrado en vigor la nueva configuración de la circulación en las calles próximas al puente: Alameda, Echegaray y Alfonso XIII. Las dos primeras estrenaron su nueva condición de tráfico restringido para servicios y residentes, algo que refuerza la nueva fisonomía de la calle Echegaray, con los 15 minutos de aparcamiento máximo permitido.
Igualmente se consolida el sentido actual de la calle Alfonso XIII en dirección hacia la plaza de Concepción Arenal. En esta última calle es donde, tras la entrada en vigor de los nuevos cambios, se ha detectado cierta disfunción al hacer caso omiso los conductores de la nueva señalización y acceder a ella desde Concepción Arenal en dirección al puente de A Barca.
En cuanto a las medidas de tráfico que afectan exclusivamente al Concello de Poio, Acuaes ha solicitado mantener un par de días más el sentido único de circulación en la subida hacia A Caeira para dar los últimos retoques a los trabajos en la red de abastecimiento de agua. En concreto, las calles Perna Penas y Mato Calderón seguirán únicamente de subida hasta el próximo martes o miércoles, según el gobierno municipal.
Acuaes seguirá realizando pequeñas intervenciones en A Barca hasta el próximo día 20, pero aseguran que no afectarán a la circulación rodada. Tras el paréntesis navideño, la sociedad estatal retomará los trabajos el 7 de enero. Las obras se trasladarán entonces a la avenida Domingo Fontán, en la PO-531.