El traslado de las oficinas de Tráfico a Campolongo todavía tendrá que esperar a 2020

Pontevedra
16 de noviembre 2019

Estaba previsto que a la vuelta del verano la Dirección General de Tráfico comenzara el traslado a las nuevas dependencias situadas entre Blanco Amor y Luis Braille. La subdelegada del Gobierno Maica Larriba confirmaba que problemas administrativos provocaban este retraso. Por otra parte, la comunidad de vecinos del edificio presentará una demanda por los daños causados por las obras de acondicionamiento del local

Nueva sede de la Jefatura provincial de Tráfico
Nueva sede de la Jefatura provincial de Tráfico /

Maica Larriba, subdelegada del Gobierno en Pontevedra, espera que a principios del próximo año 2020 se haga efectivo el traslado de las oficinas de la Dirección General de Tráfico (DGT) de su actual ubicación en la calle Joaquín Costa al nuevo local situado en Campolongo, en las proximidades al edificio administrativo de la Xunta de Galicia.

Los trabajos de acondicionamiento de ese local ya han finalizado y, sin embargo, todavía no hay movimiento en el interior de las nuevas dependencias situadas entre las calles Blanco Amor y Luis Braille. ¿El motivo? La subdelegada del Gobierno admite que se trata de problemas administrativos.

Otras fuentes gubernamentales confirman que desde el Ministerio de Interior se produjo un retraso en la tramitación para adquirir el mobiliario de estas nuevas oficinas que, a diferencia de las actuales, ofrecerían accesibilidad universal y serían más amplias y modernas.

Larriba señalaba que en breve plazo de tiempo se puede llevar a cabo el esperado traslado y se comience a atender al público en estas instalaciones. Las obras comenzaban a finales de de 2018, después de un proceso de licitación en el que se habían detectado irregularidades por parte de algunas de las 21 empresas interesadas en realizar las obras de acondicionamiento.

DEMANDAS POR DAÑOS EN EL EDIFICIO

Finalmente la empresa Ogmios Proyecto se hizo con la adjudicación de los trabajos con un presupuesto de 1.231.780 euros y un plazo de ejecución de seis meses. Según manifiestan personas que residen en los pisos del edificio, operarios de la empresa trabajaron incluso durante los fines de semana para entregar la obra en plazo.

Sin embargo, estos trabajos de acondicionamiento provocaron daños en distintos puntos del edificio con aberturas de grietas en varias viviendas.

Por este motivo, la comunidad ha iniciado los trámites para presentar demandas contra la empresa a través de la administradora de fincas y se ha realizado un análisis de los distintos perjuicios causados en el inmueble al objeto de reclamar por vía judicial el importe de estos desperfectos, según informaron los propios interesados a PontevedraViva