El trotamundos de Bueu que abrió un hotel en Cádiz y acabó concursando en Masterchef Abuelos

Bueu
11 de enero 2022

José Piñeiro, a sus 66 años, se ha embarcado en la que, según él mismo ha reconocido, ha sido uno de los retos más difíciles de su vida: rodearse de fogones. Él ha sido uno de los doce concursantes de la segunda edición de Masterchef Abuelos, la edición senior del popular programa de cocina de TVE

José Piñeiro, con su nieto en Masterchef Abuelos
José Piñeiro, con su nieto en Masterchef Abuelos / TVE

Para cocinar, como para casi todo en la vida, no hay edad. Es lo que ha demostrado José Piñeiro que, a sus 66 años, se ha embarcado en el que, según él mismo ha reconocido, ha sido uno de los retos más difíciles de su vida: rodearse de fogones.

Él ha sido uno de los doce concursantes de la segunda edición de Masterchef Abuelos, la edición senior del popular programa de cocina de TVE. 

Piñeiro, natural de Bueu, hizo una entrada inolvidable en el programa. "¿Cómo estás?", le preguntó Pepe Rodríguez, uno de los tres jueces nada más entrar en las cocinas. "Más bueno que el pan, como puedes ver" fue su respuesta, entre las risas de sus compañeros.

El ahora empresario explicó que regenta dos hoteles en Cádiz junto a su esposa, Natalia. Pero a lo largo de su vida trabajó como electricista, descargando camiones o como vigilante en el metro de Madrid. A Cádiz llegó como buzo profesional y allí decidió echar raíces.

"He hecho tantas cosas que no acuerdo", ha señalado mientras relataba su experiencia vital. Pero si algo le gusta es viajar. Ha recorrido más de 100 países y le encanta hacerlo en su moto. 

Organiza competiciones de cocina con sus amigos y ha montado una asociación gastronómica.

Entre sus compañeras de edición de MasterChef Abuelos no ha pasado desapercibido su atractivo carisma. Incluso la actriz Carmina Barrios, una de las invitadas del programa, le ha comparado con un galán de cine de la talla del actor Sean Connery.

Su especialidad son los arroces y el pollo con maracuyá, pero no ha podido demostrarlo en el programa porque, en su primera prueba, tuvo que cocinar un plato de atún. Lo hizo con su nieto Leo, con el que lo preparó en tartar con aguacates y gambas.

Eso sí, no fue muy del agrado de los jueces del programa, que alabaron los sabores que tenían todos los productos por separado, pero lamentaron que todo fuera un "batiburrillo".

Para la prueba de exteriores, los concursantes viajaron a Benidorm. El de Bueu quedó encuadrado en el equipo azul, que tuvo que preparar 85 raciones de una menestra de verduras con velouté en aceite de escabeche como entrante y de arroz margarita como plato principal.

Con el gallego al frente del arroz, realizaron una gran prueba y, tras firmar dos "platazos" como apuntaron los jueces, recibieron la máxima puntuación en esta segunda fase. 

Con los siete puntos que sumó en estas dos pruebas, José Piñeiro se enfrentó al tercer y último reto de la noche, de nuevo en el plató del programa. Los participantes tuvieron que replicar un plato creado por el prestigioso chef Toño Pérez.

No fue un desafío fácil, a pesar de poder cocinar siguiendo la receta. Y al gallego se le atragantó un poco. Los comensales que juzgaron su plato, entre ellos el pontevedrés Pepe Solla, concluyeron que si bien la salsa estaba "muy bien", la carne no.

"Tienes un aprobado raspado por un problema de cocción", destacó el juez Jordi Cruz.

Para José Piñeiro, que finalizó el concurso con un total de 11 puntos, participar en este programa ha sido más que satisfactorio. Tanto que, según él mismo ha señalado, "me ha animado a cocinar y a montar un restaurante en el hotel".