Se abre un período de tensa calma en ENCE. A lo largo de las negociaciones que esta semana la dirección de la pastera ha mantenido con el comité de empresa en Madrid no se ha llegado a acuerdo. La parte empresarial considera que sobran 39 puestos en Lourizán y así se lo han trasladado a los representantes de los trabajadores a través de unos informes en los que se ajustan los tiempos de trabajo. El planteamiento de la empresa es que las funciones que realizan estos 39 operarios sean asumidas por otros empleados de la factoría.
Según manifiesta el presidente del comité de empresa, Xesús Graña, también se les presentó una "exposición non moi exhaustiva de como se irían os traballadores que eles queren suprimir". La empresa indicó que debido al Real Decreto del gobierno que protege a los trabajadores mayores de 50 años, ENCE tendría que asumir unos gastos económicos importantes si establecieran un abandono del trabajo de forma voluntaria que la empresa no está dispuesta a aceptar.
Ante esta situación, los representantes de los trabajadores han presentado una carta a la directora de Recursos Humanos en la que se comunica que "según os informes non cremos que se dean as condicións para eliminar ningún posto de traballo". Y de esta forma, el comité emplaza a la empresa para que retire el 1 de junio las pretensiones de reducir la plantilla. Esa fecha es la marcada por la dirección para negociar vías alternativas al ERE.
Xesús Graña indica que a partir de junio estarán alerta: "agora mesmo non temos necesidade de adoptar ningún tipo de mobilización. Cando decidan eliminar os postos tomariamos as decisións que procedan".