Como si fuese un homenaje a la tradición, la lluvia ha dado una tregua este domingo 8 de febrero para poder disfrutar de la presentación del tradicional Entroido de Cobres.
Las madamas y galáns de tan particular celebración, todo un emblema que en Cobres se caracterizan por la ausencia total de máscaras, la vistosidad de sus sombreros y por el colorido de sus atuendos, convirtieron en un espectáculo su paseo por el municipio.
Sin agua durante toda la mañana la comitiva inició su recorrido a las 11.00 horas desde la Capilla de Santa Marta de Bértola para pasar a las 12.00 horas por Figueirdo y a las 13.00 horas por el Campo da Festa de Postemirón.
Ya por la tarde estaban también previstas visitas a Paredes y As Salinas.
En el recorrido se desveló la gran novedad de la presente edición del Entroido de Cobres, un nuevo baile bautizado con el nombre de 'Riomaior'.

Una pieza que nace para honrar el lugar que cada año acoge la carpa del Entroido y que simboliza, explica el Concello de Vilaboa, con elegancia y movimiento la fuerza colectiva de esta celebración centenaria.
La jornada ha servido para recordar que el carnaval está ya a las puertas y que mantiene viva una tradición que evoca a identidad y memoria y que es parte de una de las joyas del patrimonio inmaterial gallego.
Tradición que se ha mantenido a lo largo de los años "gracias al compromiso de las familias, de la agrupación cultural Cobres y de todas las personas que, año tras año, la mantienen encendida", defiende el Concello.
