Un espectáculo pirotécnico a medianoche volvió a servir de traca final para las Festas da Peregrina. Como ya viene siendo habitual, la cita congregó en el entorno del muelle de Corvaceiras, el entorno de San Roque y la Alameda y las calles de orillamar a cientos de personas, que, en esta ocasión, pudieron disfrutar de la combinación de luces, formas y colores con toda su intensidad debido al cielo despejado de este domingo.
Con motivo de la tirada de fuegos, la Policía Local de Pontevedra había diseñado un operativo especial de seguridad que permitió el trabajo de los pirotécnicos sin la intromisión de personas y vehículos por la zona desde la que se lanzaron y que el público disfrutase del espectáculo con tranquilidad. A partir de las 23.30 horas quedó cerrado al tráfico rodado el perímetro del muelle de Corvaceiras y agentes situados en distintas calles impidieron que los coches se acercasen a las inmediaciones.
Tras 15 minutos de espectáculo, para el que mucho pontevedreses y visitantes incluso compraron pipas para sentarse a disfrutar, llega ya el final de las fiestas. Quedaban los últimos coletazos del concierto de El Consorcio, de la verbena de Montero Ríos y de las atracciones de feria instaladas en el entorno de la Alameda, pero este lunes Pontevedra ya amaneció con las celebraciones finalizadas y una tranquila vuelta a la normalidad.
Las Festas de Verán, que este año implican más de 200 actividades, todavía continúan, con la Feira Franca como cita principal de lo que resta de verano el primer fin de semana de septiembre.