La Festa Corsaria de Marín ya está consolidada como una cita indispensable del verano en la villa. Por si quedaba alguna duda, este fin de semana se celebró la sexta edición con un récord de participación de mesas particulares -44- y, a pesar del buen tiempo que animaba a pasar el día en la playa, una cifra más que aceptable de público en todas las actividades.
La cita comenzó este viernes y se prolongará en la jornada del domingo, pero este sábado se vivió el día grande con la Alameda como epicentro de la actividad festiva y actos en O Priorato, las calles Sol y Real, Parque Eguren, Méndez Núñez, Fondo do Saco y Lameira. El regreso al pasado fue generalizado en todo Marín, que se trasladó, de nuevo, este fin de semana al siglo XVIII.
El parque Eguren acogió la novedosa villa marinera, donde 14 artesanos recrearon los oficios del siglo XVIII, época en la que Marín era una villa de actividad pesquera y donde los participantes pudieorn conocer el trabajo de redeiros de Combarro, carpinteros de riveira de Bueu, torneiros de Marín o alquimistas de Campo Lameiro, al tiempo que participaban en talleres de esgrima, tiro con arco y cetrería.
Magia, circo, animación, fuego y numerosas atracciones no faltaron en la cita corsaria del verano, que en la noche de este sábado tiene el colofón con la actuación de los grupos de música tradicional Pelapau y Virandeira, y el espectáculo final con la recreación de la batalla de Seixo entre los ingleses y los vecinos de O Morrazo, capitaneados por los hermanos Gago de Mendoza.
A animar la jornada contribuyó la feria de artesanía y hostelería que ya se instaló este viernes, con un total de 68 puestos de gastronomía y expositores de Andalucía, Madrid o Extremadura, entre otras comunidades.