Nuevo sábado sin feria ambulante en Pontevedra. Este 30 de septiembre estaba previsto el estreno de la nueva localización elegida por el Concello para la actividad del mercadillo en la avenida Bos Aires, pero los feriantes, como ya habían anunciado, no lo secundaron. Sí instalaron la estructura de algún puesto para ocupar la calle y garantizar que el tráfico siguiese cerrado y, además, protestaron colapsando la circulación por el entorno.
El dispositivo especial de tráfico diseñado por la Policía Local de Pontevedra para garantizar la celebración de la feria en Bos Aires empezó a circular a primera hora de la mañana.
A partir de las 7.00 horas, se cerró la circulación en la avenida, dejando abiertos los carriles en sentido puente de las Corrientes - puente de Santiago para que pudiesen acceder los vehículos al mercado municipal, el casco histórico y el aparcamiento, y se cerró el resto para permitir la instalación de los puestos de la feria.
Una hora después, una veintena de feriantes se presentó en la zona con intención de realizar su habitual protesta de los sábados, en la que recorren la ciudad en sus coches en caravana, y sin intención de montar sus puestos de venta ambulante.
Sin embargo, sí montarón la estructura de alguno de esos puestos y colocaron sus pancartas reivindicativas para garantizar que, de esta forma, la avenida no pudiese abrirse al tráfico.
Tras algún pequeño enfrentamiento con vendedores de la plaza de abastos que les reprochaban su actitud, procedieron a realizar su habitual protesta, que este sábado propuso mayores colapso de tráfico que los habituales.
Así, por un lado, activaron los semáforos de peatones de la zona de Domingo Fontán y el pabellón municipal, provocando atascos en la circulación. Por otro, alrededor de 20 coches de los feriantes crearon una caravana con la que paralizaron la circulación de la ciudad, provocando que el tráfico fuese mucho más lento de lo habitual.
Tras este estreno frustrado, se mantiene activo el conflicto que se mantiene desde hace meses entre los feriantes y el Concello de Pontevedra por la localización del mercadillo y los vendedores se mantienen firmes en su intención de montarlo en la Alameda o, como mucho, de forma temporal en la avenida de Bos Aires, pero con estrictas condiciones que ahora mismo no se cumplen.