La asociación de vecinos Estriceres, de la parroquia de Lourizan, acaba de remitir un escrito a la Xunta de Galicia para denunciar, por segunda vez en cuatro meses, el estado "lamentable" en el que se encuentra la carretera PO-546, la carretera vieja de Marín, y pedir una actuación urgente de la acera ubicada entre los números 34 y 56 de Estribela.
Según denuncian, se encuentra en situación de derrumbe, con caída a distinto nivel de aproximadamente diez metros, el vallado totalmente tumbado y las losetas desplomadas. La acera tiene partes derribadas con respeto al firme de la carretera.
Los vecinos acompañan el escrito con una serie de fotografías de denuncia y recuerdan que la Xunta ya fue apercibida en septiembre de esta situación y "no hace nada". Según la asociación, esta actitud de la Xunta "da que pensar que está esperando a que algunos peones y vecinos que circulan por esa zona, a cuál es muy transitada, sufran un siniestro con muerte debido a la altura de la caída".
La entidad recuerda que ya en septiembre de 2019 presentaron un escrito similar denunciando el estado de abandono y dejadez de esta carretera y, después de su entrega, la Xunta procedió a la limpieza y reparación de los márgenes de la carretera. Las tareas aún están en marcha, pero no afectan a este punto de Estribela en el que ahora ponen el foco.
En general, el vecindario denuncia la "dejadez" de la administración competente, la Xunta, y pide medidas para el calmado de trafico que soporta esta carretera, pues señalan que supone situaciones de riesgo para los peones, y también una mejora de la señalización.
El escrito está dirigido a la Consellería de Infraestructuras y Movilidad y se centra en el tramo de la carretera entre A Gandarela en Lourizán y el límite geográfico con el Concello de Marín en Estribela.