Hasta el próximo 11 de junio la Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá un especial énfasis en evitar que personas que hayan consumido alcohol o drogas se pongan al volante. Es el objetivo de la nueva campaña especial de control que desarrollará durante toda la semana.
Agentes de Guardia Civil intensificarán los controles de este tipo a conductores en las vías pontevedresas. Igualmente, se potenciará la colaboración con los ayuntamientos para realizar controles en zonas urbanas, con especial incidencia en las zonas de ocio nocturno.
La Delegación del Gobierno recuerda que el alcohol es un factor concurrente o determinante en un tercio de los accidentes de circulación con víctimas mortales. Su presencia en la conducción, dependiendo de su tasa, multiplica entre 2 y 15 veces los riesgos de sufrir un siniestro y constituye un factor agravante de sus consecuencias.
En el año 2015, los análisis toxicológicos realizados a 638 conductores fallecidos en accidentes de tráfico de toda España revelaron que un 43% de ellos presentaban una tasa de alcohol etílico en sangre superior a 0,3 g/l, un porcentaje que ascendía hasta el 46% en el caso de peatones fallecidos por la misma causa.
Menor percepción o percepción equivocada de su entorno, pérdida de visión, mayor asunción de riesgos, son consecuencias que se derivan de la ingesta de alcohol, aumentado la posibilidad de sufrir un atropello.
El objetivo, tanto de esta nueva campaña especial como de los controles ordinarios, es proseguir la línea descendente en el número de positivos. La única tasa segura es el 0,0%, pues aunque nos creamos en pleno uso de nuestras facultades físicas y mentales, con la ingesta de alcohol estamos multiplicando el riesgo de sufrir un accidente, recuerda Tráfico.
Aparte del alcohol, se ha evidenciado que la presencia de drogas en el organismo afecta a las capacidades para una conducción segura, por lo que el consumo de sustancias psicoactivas será también objeto de control en esta campaña especial.
En la campaña equivalente desarrollada en junio del año pasado se realizaron un total de 4.468 pruebas de alcoholemia y 113 de drogas en la red viaria de la provincia de Pontevedra, resultando positivos 69 en alcohol y 49 en drogas.