En su tradicional discurso del día 31 el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, hizo balance de un año en el que se centra en las buenas noticias para Galicia.
Núñez Feijóo se detiene en las alegrías que han llegado de la mano del sector de la automoción, con la decisión de que se fabricaran en Vigo las nuevas furgonetas de Citröen, o en el naval, con los nuevos contratos conseguidos por los astilleros gallegos. "Galicia pode sentirse orgullosa como pobo e a este recoñecemento únese á valoración que tamén fan de nós desde fóra", proclama el presidente.
Llama la atención que el presidente pasa de puntillas por el principal problema que sigue siendo el desempleo, con una escueta referencia: "debemos ter presentes tantas familias que aínda padecen as consecuencias da crise, especialmente as que sofren o paro; pero tamén convén ter presente que o que hoxe aínda nos parece insuficiente, non hai tanto tempo que nos parecía inalcanzable".
Galicia finaliza 2014 con 22.000 personas menos en paro que el año pasado, teniendo menos deuda pública que la media de todas las comunidades y controlando sus cuentas con una previsión del crecimiento del 2% para 2015, señala el presidente del Ejecutivo gallego.
A continuación en su mensaje Feijóo insta a los gallegos a trabajar todos juntos por la creación de empleo y para afrontar la recuperación económica.
Un mensaje de tono positivo y que gira sobre la idea de que en el próximo año 2015 será mucho mejor.