La XLVI Festa do Viño de Barro, celebrada este fin de semana, pasará a la historia como la edición más multitudinaria desde su creación, según confirmaron fuentes municipales.
El evento estableció una nueva marca en el volumen de vino consumido, con las 22 entidades participantes agotando prácticamente sus existencias ante el numeroso público.
La comida popular del domingo congregó a 500 personas en una carpa llena de ambiente festivo que sirvió como punto de encuentro intergeneracional para los vecinos de Barro y visitantes. Este espacio se convirtió en un símbolo del espíritu comunitario que caracteriza esta celebración.
Además de la degustación de vinos, la fiesta incluyó el XVIII Certame de Viños D.O. Rías Baixas, que reconoció la excelencia de las bodegas participantes. El primer premio fue para el vino "Sin Palabras" de la bodega Castrobrey, seguido por la bodega Rozas en segundo lugar y Moraima, de la cooperativa Viña Moraima, en tercero.
Los vinos caseros del municipio también tuvieron su espacio de reconocimiento, con premios en cinco categorías diferentes: José Manuel Eirín García ganó en las categorías de Branco País y Albariño, Cándido Rivas López en el Tinto País, Guadalupe González Casal en el Caíño y la Familia Barcala Burés en las Elaboracións Especiais.

"Vivimos una edición histórica. No solo por el récord de participación, sino por el ambiente de unión, alegría y orgullo que se respiraba en cada actividad", declaró el alcalde de Barro, Xosé Manuel Fernández Abraldes, quien destacó el esfuerzo colectivo que hace posible esta celebración y el compromiso del concello por seguir mejorándola cada año.
Por su parte, el concejal responsable de la fiesta, Iván Bello, agradeció especialmente el trabajo de las personas voluntarias y colaboradoras: "Sin los asadores de las sardinas, el equipo de Protección Civil, personal municipal y el voluntariado encargado de la gestión del vino y de la organización, esta fiesta no sería posible".

La programación incluyó música, actividades culturales, animación infantil y tradición. El broche final lo puso la Banda de Música Xuvenil de Barro, acompañada en esta ocasión por el cantante Antonio Barros, que ofrecieron un concierto centrado en la música gallega contemporánea que emocionó a los presentes.
